Un payés del pequeño municipio leridano de Tornabous, Florenci Farré y su socio, Salvador Palau de la localidad también leridana de Anglesola, han ganado recientemente un premio por haber cultivado en su huerta una calabaza.

Evidentemente no se trata de una calabaza vulgar y corriente. La calabaza, cultivada por estos dos agricultores, tiene un peso de 217,5 kilos y ocupaba en dicha huerta una superficie total de 40 m2 contando su tronco y su raíz.

Los dos agricultores se han llevado merecidamente este premio después de cultivar esta hortaliza durante tres meses, dándole todos los mimos posibles.

Tanto Florenci como Salvador se dedican a la elaboración de almíbar, zumos, mermeladas y sanfaina que extraen de sus frutas y verduras. Con clientes que llegan desde toda la geografía catalana, estos dos payeses ya hace más de dos décadas que trabajan juntos en sus fincas de Tornabous.