Un ladrón fue detenido en una casa de la ciudad chubutense de Esquel mientras dormía en un sillón de la parte trasera de la vivienda, en la que previamente había sido descubierto por sus moradoras comiendo en la cocina, informaron fuentes judiciales.
El insólito hecho se inició a las 7.15, cuando una mujer que vive con dos hermanas escuchó ruidos extraños en la parte posterior de su casa y fue a revisar si había olvidado cerrar con
llave la cocina, que se comunica con un hall y un patio trasero.

Al llegar a la cocina, encontró a un hombre comiendo, pero como no fue vista por el desconocido, salió corriendo asustada y llamó a la Policía.
Al rato, llegó a la casa un efectivo, pero no encontró a nadie en la cocina, por lo que empezó a revisar el resto de la propiedad.
Para su sorpresa, encontró al intruso durmiendo en un sillón del hall y al darle la voz de alto, el hombre trató de darse a la fuga, pero fue capturado.
La Policía pudo determinar que el ladrón estaba armado con un cuchillo y había ingresado a la casa tras romper un vidrio, pero luego se encontró encerrado en ese sector de la vivienda, sin poder avanzar.
Al ser llevado ante el fiscal de turno Raúl Camerlo, se decidió la libertad del ladrón por carecer de antecedentes penales, aunque se le impusieron una serie de reglas de conducta.
El imputado deberá presentarse semanalmente en la Oficina Judicial; abstenerse de consumir bebidas alcohólicas y asistir a lugares donde se las expenda y evitar tomar contacto con las víctimas por cualquier medio.
Concretamente, no podrá acercarse a las tres propietarias de la vivienda a la que ingresó, ni a 100 metros de la casa.