Fidel Castro está dando un tipico discurso de 4 horas en el que todo el pueblo cubano acude en directo.

Y de repente entre la multitud un tio empieza a decir:

- Hay piña colada, hay piña colada.

Al presidente esto no le gusta ni un pelo, pero no se distrae y sigue cuando al rato salta un tio y dice.

- Hay piña colada, hay piña colada.

Así unas cuantas veces hasta que el presidente se harta y dice:

- El proximo que diga que vende piña colada lo mando a Miami de una patada.

Y salta el pueblo cubano entero:

- ¡HAY PIÑA COLAAAAAAAAAAAAAAAAAAAADA!