De menuda se ha librado Barack Obama. Privilegios de ser presidente... Un tribunal del condado de Cook, en Illinois, le había citado hacía unos días para formar parte de un jurado popular en un proceso que arrancó ayer. Como cualquier ciudadano americano entraba en el bombo. Si fuera un funcionario el que adjudica los asientos del tribunal, fijo que no le hubiera mandado la cartita. Lo hizo una máquina, que elige los nombres sin ningún tipo de filtro. Vamos, que cita al mismísimo presidente de los Estados Unidos y se queda tan ancha.

La Casa Blanca recordó a los funcionarios del tribunal que Obama tiene una agenda bastante complicada por aquello de presidir el país, por lo que quedó exento si tener que presentar ninguna justificación más -no como cuando te llaman para acudir a la mesa electoral, que ahí no cuela lo de la 'apretada agenda'-. El asunto es doblemente curioso porque, de hecho, es la segunda vez que ocurre. Su predecesor, George W. Bush, recibió la misma misiva hace cuatro años, cuando le citaba un tribunal de Texas. A él también le perdonaron la no asistencia sin preguntar más.