El escándalo ocurrido en el partido de cuartos de la selección española ya ha tenido las primeras consecuencias. Pascal Fritz y Edi Sunjic, los autores del atropello que estuvo a punto de enviar a la actual campeona a casa, no seguirán arbitrando en esta competición.

La UEFA eligió a los ocho colegiados que pitarán los cuatro últimos partidos del torneo y, como era de esperar, no se encuentra ninguno de ellos.

Para el croata ha sido un palo. Sunjic se retira este año y el España-Rusia puede haber sido su último encuentro internacional, aunque era uno de los principales favoritos para pitar la final del Europeo y para estar en la Final Four de la UEFA Cup, en la que estará Inter Movistar.

En la delegación española, el principal enfado está dirigido hacia Fritz, procedente de una Liga sin apenas arraigo en el fútbol sala. Además, él era el árbitro principal y es el que toma la decisión, a diferencia de lo que ocurre en España, donde los dos árbitros tienen el mismo peso. La Roja entiende que fue el francés el que decidió y que el croata no se atrevió a contradecirle.

"Sabían que había sido gol y debían haber lanzado fuera, yo lo habría fallado"
En la mesa se encontraban el rumano Sorescu y el polaco Ligienza, que tampoco trataron de hacerle cambiar de opinión, pese a haber visto la repetición en el marcador. Es más, el luso Pedro Días, delegado de UEFA, le preguntó en varias ocasiones si estaba seguro de que no había sido gol y le dijo que creía que se estaba equivocando.

El caso es que no hubo vuelta atrás y la tanda de penaltis continuó pese a que algunos de los jugadores españoles pidieron a los rusos que lanzasen fuera, sabiendo como sabían que Javi Rodríguez había marcado. De hecho, el principal enfado de José Venancio era con sus rivales: “En su situación, yo no hubiera tirado a marcar el penalti. Si hubiera ganado Rusia, ¿de qué estaríamos hablando? ¿Se irían contentos? Sabían que había sido gol y debían haber tirado fuera el siguiente penalti. Han hecho mucho daño al fair play y el respeto que tanto pregona la UEFA”.
Tras la moviola, los encargados de lanzar por España fueron Juanra, Borja y Fernandao, casi tres recién llegados. Para Cancho, ayudante de Venancio, éste es uno de los aspectos a destacar: “Han demostrado mucho carácter. Juanra era de los que más estaba protestanto y fue capaz de mantener la concentración”.

Por su parte, Borja asegura que sintió menos presión: “Sabía que habíamos ganado y que era imposible que pudiéramos quedarnos fuera. Tenía confianza en que tenía que hacerse justicia”.

Otro problema es que Javi Rodríguez y Fernandao vieron sendas amarillas. El capitán la vio por protestar y el hispano-brasileño por dar un pelotazo a un rival que iba a lanzar. La delegación española decidió recurrir ambas tarjetas, reclamando que fue Juanra quien cometió la acción y no Fernandao. En caso de que los recursos no sean aceptados, ambos jugadores —además de Ortiz— no podrán jugar la final si son amonestados hoy.