Siguen las dudas en la primera escudería española

El sueño se complica a cada día que pasa. Campos Meta, la primera escudería española de Fórmula 1, parece condenada al fracaso. Ahora es Dallara, constructor del chasis, quien reconoce que el proyecto está “retrasado”. Un nuevo bache en un camino que nunca estuvo exento de dificultades.

Pese a ello, Gian Paolo Dallara, dueño de la prestigiosa empresa constructora de coches de competición, cree que su monoplaza podría ser competitivo: “Puedo decir con orgullo que hemos hecho un buen trabajo en el diseño y desarrollo. Todas las pruebas de choque se han superado y la producción ha seguido adelante”. Sin embargo, algunos dudan ya de que Campos Meta se presente con este nombre en Bahréin, pues siguen las negociaciones de venta a otros interesados.

La desconfianza de las grandes empresas españolas, la falta de recursos y la reticencia de los patrocinadores brasileños (que se esperaban especialmente por el apellido de Bruno Senna) parecen dificultar definitivamente el proyecto. Pero Dallara, de 73 años, aún mantiene la esperanza: “Desgraciadamente, factores ajenos a nuestro control están ralentizando el proceso. Pero estoy seguro de que podremos encontrar soluciones, así que nuestro trabajo no está perdido”, sentencia Dallara.

Según las últimas informaciones, Campos podría desvelar el nombre de su principal inversor el próximo martes. "Dentro de 24 horas anunciaremos a nuestro nuevo inversor", apunta una fuente de Auto Motor und Sport.
Redacción - Héctor Campos - Infomotor Network, S.L.