España no juega en la misma liga que Portugal y Grecia. Si quebrase arrastraría a Alemania y Francia. El sistema tiene que ser reformado incluyendo un Fondo Monetario Europeo, según Thomas Mayer, economista jefe del Deutsche Bank.

FERNANDO DÍAZ VILLANUEVA

En una entrevista en exclusiva concedida al rotativo alemán Handelsblatt, el economista jefe del Deutsche Bank, Thomas Mayer, ha indicado cuáles son los principales peligros que penden sobre la economía europea.

Según Mayer, Grecia, Portugal y España son los casos más conflictivos, y los que podrían poner muy cuesta arriba la crisis al resto de la Unión Europea. De Grecia Mayer asegura que o hace el esfuerzo que le pide la Unión o puede vérselas muy mal. Grecia, insiste Mayer, es un caso especial porque, en el Pacto de Estabilidad, no estaba previsto que uno de los Estados falsificase sus cuentas.

Pese a ello, Mayer se muestra optimista respecto al futuro de la Unión Monetaria, pero no es ajeno a los peligros que la acechan. Según el economista-jefe del Deutsche Bank, lo que podría hacer quebrar al sistema euro es que los contribuyentes de un país tengan continuamente que pagar los excesos de otros que viven por encima de sus posibilidades. Sin citarlos, aquí Mayer hace referencia a los campeones de la deuda como Grecia o la propia España.

Para evitar situaciones tan angustiosas como la actual, Mayer cree que es necesario que la Unión disponga de un instrumento para gestionar crisis económicas, algo así como un Fondo Monetario Europeo del que tirar en casos como el que vivimos actualmente.

Tras la severa reprimenda a Grecia, Mayer se centra en los candidatos a caer en un hipotético efecto dominó. Portugal y España serían los siguientes. Con una diferencia. La UE podría, llegado el caso, cubrir a Portugal, pero no a España que, de caer, arrastraría a Francia y a Alemania poniéndolas a ambas de rodillas. “España juega en una liga diferente que Grecia y Portugal”, asegura confiando en que, como se hizo en el pasado, los españoles pongan en orden sus cuentas.

A modo de conclusión, Thomas Mayer cree que el sistema completo hay que reformarlo y que quizás los Estados miembros de la eurozona deberían ser asesorados por el Banco Central Europeo. Es más, está convencido que eso terminará pasando