El piloto es cauteloso y prefiere no lanzar las campanas al vuelo

Fernando Alonso ha preferido ser prudente a la hora de evaluar su nuevo coche, el Ferrari F10, aunque ha admitido sentirse más a gusto que con su antiguo monoplaza del 2009.

El español ha cambiado Renault, donde conquistó los títulos de 2005 y 2006, por la famosa escudería italiana con sede en Maranello. El 2009 se puede calificar de annus horribilis para la escudería gala, en los despachos tuvo que enfrentarse al escándalo de Singapur 2008 y deportivamente hablando obtuvo un pobre octavo puesto en el campeonato de constructores con el R29.

Alonso, de 28 años, está siendo cauteloso en sus declaraciones cuando se le pregunta sobre sus sensaciones y posibilidades con el nuevo F10. Sin embargo, en manifestaciones realizadas a la revista francesa Auto-Hebdo, el ovetense admitió: "He sentido diferencias entre éste coche y el Renault de 2009. Pero tampoco voy a decir ahora que somos capaces de luchar por las victorias y por el título mundial".
Quiero ver lo que han hecho los demás"

"Antes de la primera carrera, todo el mundo se muestra optimista y yo prefiero esperar un poco. Las nuevas normas están en su segundo año, los dobles o triples difusores ahora se han generalizado, y quiero ver lo que han hecho los demás", agregó.

El piloto español, buen sabedor de que la competencia este año va a ser feroz, prefiere no vender humo a los aficionados. Habrá que esperar hasta la primera cita mundialista para hacernos una mejor idea de dónde se encuentra cada uno.
Redacción - David G. Cózar - Infomotor Network, S.L.