Pep canceló un entrenamiento sin notificarlo y el equipo que realiza los controles antidopaje no pudo trabajar ese día.
Deberá abonar 45.000 euros más si reincide en tres años.

La UEFA ha impuesto una multa al Barcelona de 30.000 euros por no haber notificado un cambio de entrenamiento, en la última semana del pasado mes de septiembre, como consecuencia del cual el equipo que procede al control antidopaje se encontró a las puertas de la Ciudad Deportiva sin posibilidades de llevar a cabo su función.

La multa por esta omisión en la información a la UEFA, que según el director general corporativo del Barça, Joan Oliver, no es atribuible a ninguna persona -"ya que falló el sistema", apuntó-, comporta que el Barcelona tenga 45.000 euros más pendientes de ser abonados a la UEFA en caso de reincidencia en los próximos tres años.

Hubo un error de comunicación y lo asumimos

De esta forma, si el Barcelona vuelve a cometer un error en la información facilitada a la UEFA respecto a los horarios de entrenamientos, la cuantía de la multa será finalmente de 75.000 euros, más la multa por la nueva infracción. Es la segunda vez que el Barcelona ha sido multado por un hecho similar.

El error en el envío de la información a la UEFA se produjo la semana del 24 de septiembre, cuando después del partido Racing-Barça, Josep Guardiola canceló el siguiente entrenamiento y el club, dado que era día de fiesta (La Mercè, patrona de Barcelona), no lo comunicó a la UEFA.

Los cuatro funcionarios del servicio de control antidopaje de la UEFA se personaron en la Ciudad Deportiva, donde no había ningún jugador. "Hubo un error de comunicación y lo asumimos", señaló esta tarde Oliver, quien atendió a los medios de comunicación tras la reunión de la comisión delegada del club