Ironías, insultos, sarcasmos y duras críticas de Maranello

Ferrari ha abierto la boca para morder sin piedad a los nuevos equipos. Y lo hace sin pelos en la lengua: Campos Meta son vasallos. USF1, hipócritas. Y Stefan GP, “los buitres serbios que recogieron los huesos de Toyota en su lecho de muerte”. Aquí no se salva nadie. Ni siquiera Max Mosley: “Es el resultado de su guerra santa”.

Completamente contraria a la visión ahorrativa de la FIA, la Scuderia ha lanzado ataques en su página oficial contra los equipos debutantes, que considera desconocidas escuderías venidas a menos que tratan de sobrevivir sin éxito. “Están circulando a un ritmo mucho más lento”, asegura de Lotus y Virgin, únicos debutantes que, hasta el momento, ya han rodado sobre la pista en las pruebas invernales. Y son las palabras más suaves.

Peores palos recibe el resto: la única escudería española, Campos Meta, no es más que “un leal vasallo” para sus rescatadores, tras la inyección de dinero en plena crisis financiera que han recibido a última hora. USF1, la escudería norteamericana también en serios aprietos, es hipócrita al seguir negando la evidencia de sus problemas: “Todavía tienen la desfachatez de asegurar que todo es miel sobre hojuelas”. Ante la imposibilidad de contactar con algunos de sus responsables, Peter Windsor y Ken Anderson, Ferrari recomienda a la prensa llamar al servicio de “personas desaparecidas”.
Stefan GP ha recogido los huesos de Toyota en su lecho de muerte"

La metáfora sobre la vida y la muerte llega con Stefan GP, la escudería que todavía no tiene plaza en el mundial 2010, pero que sigue empeñada en debutar. Para Ferrari, son buitres: “Son los buitres de Serbia, que han recogido los huesos de Toyota en su lecho de muerte.” No se libra ni Mike Coughlan (implicado en el escándalo entre Ferrari y McLaren en 2007, y actual trabajador de Stefan GP), a quien Ferrari achaca la “bocanada de escándalos presentes en el personal del equipo”.
De Renault no queda mucho más que el nombre"

En general, todo se resume a que a Ferrari no le gusta la parrilla actual de la Fórmula 1. ¿El responsable? Adivinen: “Es el legado de la guerra santa emprendida por el anterior presidente de la FIA. Mientras tanto, por el camino hemos perdido a dos constructores: BMW y Toyota, mientras que de Renault no queda mucho más que el nombre. ¿Ha valido la pena?” Que cada uno saque sus propias conclusiones.
Redacción - Héctor Campos - Infomotor Network, S.L.