La tormenta perfecta, la ciclogénesis explosiva con vientos huracanados de hasta 200 kilómetros por hora y lluvias intensas que ayer viajó a toda velocidad desde Canarias hasta el norte de la Península, dejó a su paso un reguero de cortes en el suministro eléctrico, vuelos cancelados, trenes sin circular y, sobre todo, tres víctimas mortales -una en Galicia y otras dos en Burgos- y dos heridos en Castilla y León. La borrasca seguirá barriendo hoy amplias zonas del norte, para alejarse camino de Francia, donde, como desde anteayer en España, ya están activadas las alertas.
La caída de un muro como consecuencia de la borrasca provocó la muerte de una mujer de 82 años, Carmen Dacosta García, en el municipio orensano de Vilar de Barrio. Otras dos personas fallecieron hacia las diez menos veinte de la noche en Arlanzón (Burgos) después de colisionar con su coche contra un árbol derribado por el viento que había caído en la calzada. Las fuertes rachas ocasionaron dos heridas más: una en León por el derrumbe de una casa y otra en Burgos, tras desprenderse cascotes de una fachada.
La ciclogénesis explosiva, bautizada como Xynthia, dejó sin luz a 135.000 vecinos: 63.000 en Castilla y León, 30.000 en el País Vasco (20.000 de ellos en Guipúzcoa), 27.000 en Galicia y 15.000 en Canarias. En estas islas fueron cancelados 60, la mayoría con origen o destino en el archipiélago. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) suspendió la circulación desde la tarde en Galicia, Cantabria, Asturias. Un total de 41 provincias seguirán hoy en alerta, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), aunque lo peor se esperaba en el País Vasco en la madrugada de hoy.

Interior mantuvo en alerta a más de 20.000 funcionarios para actuar contra el temporal. El ministro, Alfredo Pérez Rubalcaba, presidió la reunión del Comité Estatal de Coordinación ante Fenómenos Meteorológicos Adversos y pidió que se extremaran las precauciones. "No es el mejor fin de semana para hacer footing por el bosque, o para ver las olas del mar, o para reparar los tejados de las casas o ponerse al volante de un coche", afirmó.

El viento trajo en jaque a los servicios de emergencia de Madrid desde las 18.00, cuando comenzó a soplar el vendaval. El teléfono de emergencias 112 recibió en hora y media 242 avisos por el viento, en especial por caídas de árboles, carteles publicitarios y luminosos y saneamiento de fachadas, según una portavoz regional. La caída de unos árboles obligó a cortar parte de la circulación en el kilómetro 12 de la vía de circunvalación M-40, en el distrito de San Blas, según un portavoz de Emergencias Madrid.

En Ponferrada (León), el temporal de viento y lluvia produjo el derrumbe de parte de la fachada del viejo edificio del cuartel de la Guardia Civil, y en Ciudad Rodrigo (Salamanca) la caída de los dos graderíos móviles de fútbol. En Segovia, se desprendieron dos muros: uno en las instalaciones militares de la Base Mixta y otro en el aparcamiento de la estación del AVE. Por último, en Ávila, un cristal de grandes dimensiones cayó encima de un todoterreno en el barrio de Las Herencias.

Lo peor pasa en Canarias

El temporal no sumó ni un solo daño personal en Canarias y tan sólo dejó un paisaje desolado en algunos puntos muy concretos de la agricultura del archipiélago. Unos 15.000 usuarios perdieron el suministro eléctrico en la franja norte y sur de la isla de Tenerife y en puntos concretos de las islas de La Palma y Gran Canaria. El servicio quedó restablecido antes del anochecer, confirmó la portavoz de Endesa en las islas, Ana Corredera, quien destacó que varios trabajadores desafiaron los vientos para acelerar la reposición del servicio.

Aunque la alerta se desactivó ayer, el Cabildo Insular de Tenerife mantendrá hasta mañana, por precaución, la prohibición de acceder a las cumbres de la isla por carreteras, pistas o senderos. "Menos mal que las previsiones erraron", dijo el consejero de Emergencias del Cabildo de La Gomera, Pedro Luis García Correa.

El viento se cebó desde el anochecer en las cumbres, con registros que alcanzaron los 200 kilómetros por hora en los picos del Roque de Los Muchachos (La Palma) y el Teide, La Orotava y Vilaflor (Tenerife). Fueron numerosos los testimonios de canarios que aseguraron haber pasado miedo por las fuertes rachas. El cultivo al aire libre (Canarias es la primera región productora de plátano en Europa) fue el que registró mayores daños. No hubo incidencia en los puertos, pero los aeropuertos cancelaron más de 20 operaciones, aunque por la tarde estaban operativos. Los bomberos intervinieron en más de 70 ocasiones.
Tres preguntas sobre ‘Xynthia’

- Qué es. La ciclogénesis explosiva se produce al chocar una masa de aire caliente, con otra de aire frío. El encuentro de las diferentes masas desarrolla rápidamente una profunda borrasca en un periodo muy corto, con vientos y lluvias muy intensos. La potencia de este fenómeno hace que también se le llame "bomba meteorológica", por sus efectos destructivos. Normalmente, cuando toca tierra su intensidad y velocidad caen rápidamente. El que ahora atraviesa España ha sido bautizado con el nombre de Xynthia.

- Qué causa. Sus efectos pueden ser devastadores. Uno similar azotó España durante el año pasado, dejando un reguero de 14 muertos, cuatro de ellos niños sobre los que el viento y el agua derribaron el techo de un polideportivo en Barcelona. Ya se dio un fenómeno similar en 1998 en el Cantábrico. En aquella ocasión, la tempestad provocó el hundimiento del pesquero vasco Marero y la muerte de sus ocho tripulantes.

- Cuál es la previsión. La Agencia Estatal de Meteorología prevé que siga azotando la cornisa cantábrica y parte del interior durante el día de hoy y que el lunes se marche rozando las costas de Francia.