# 'En tierra hostil' vence en los Oscar con seis premios, incluyendo los de Mejor película y mejor dirección para Bigelow, que hace historia.
# Los Oscar han tenido protagonismo español con Penélope Cruz y con la candidatura de 'La dama y la muerte' al mejor corto de animación.
# La argentina 'El secreto de sus ojos', mejor película de habla no inglesa.
# Jeff Bridges logra el Oscar al mejor actor. Sandra Bullock, mejor actriz

ALBERTO GRADOS. 08.03.2010 - 07.14 h

Y al final, David venció a Goliat. La historia se repite, esta vez con distintos protagonistas. En tierra hostil, de Kathryn Bigelow, se ha convertido en la gran triunfadora de los Oscar 2010 al llevarse seis estatuillas, incluyendo el premio a la mejor película, de las nueve nominaciones con las que contaba. Venció por goleada a su gran rival de la noche y en las apuestas, Avatar, que dejó a su director, James Cameron, con el amargo sabor de boca de conformarse sólo con tres premios técnicos. La gala, por aburrida y sin emoción, ha sido para olvidar.

El anunciado duelo de divorciados entre Bigelow y Cameron añadía cierto morbo El anunciado duelo de divorciados entre Bigelow y Cameron añadía cierto morbo a la ceremonia aunque poco a poco se fue decantando por la primera. Bigelow, además, ha entrado de lleno en la historia del cine al convertirse en la primera mujer que ha vencido en la categoría de mejor dirección, una deuda histórica de la Academia de Hollywood que por fin se ha saldado en esta edición de los Oscar.

Lo ha hecho, además, con una producción indepediente que se rodó en 2008 con actores semidesconocidos y que ha conquistado a la crítica cinematográfica desde el principio por su duro reflejo de la guerra de Irak, que bien podría trasladarse a todas la guerras. Mérito tiene que haya derrotado a una superproducción en 3-D como Avatar, llamada a ser el inicio de ver un nuevo tipo de cine.

Los Oscar 2010 no han podido tener ningún galardón español El duelo entre En tierra hostil y Avatar centró la atención de una ceremonia que ha contado con unos premios muy repartidos. Especial mención merecen los galardones que conquistó la independiente Precious, que se asomaba como posible sorpresa de los Oscar. Finalmente, se llevó el merecido Oscar a la mejor actriz secundaria para la sobrecogedora Mo'Nique -inolvidable su duro y desagradable papel de madre de la protagonista- y el galardón al mejor guión adaptado.

El esperado triunfo de Mo'Nique dejó con la miel en los labios a Penélope Cruz, bien acompañada en la butaca por su inseparable Javier Bardem. La actriz española tendrá que esperar para lograr su segundo Oscar, ya que en está ocasión tenía una competencia muy dura. También se fue de vacío la otra candidatura española a llevarse un Oscar: el corto de animación La dama y la muerte, de Javier Recio, que tendrá que conformarse con el ya agradable premio de la nominación.

Jeff Bridges y Sandra Bullock

Antes de decidir el gran triunfo de En tierra hostil, se entregaron los Oscar de interpretación. La entrega de la estatuilla al mejor actor fue el gran momento de la noche con un Jeff Bridges entregado y como un niño con zapatos nuevos. Un corazón rebelde le ha blindado la oportunidad de llevarse un Oscar que, ya por la carrera de este actor de raza, se merecía. "¡Yeah!", gritó Bridges en el escenario mientras homenajeaba a sus padres. Parte del público, en pie.

Jeff Bridges protagonizó el mejor momento de la gala Más discutido puede ser el Oscar a Sandra Bullock por The blind side. En su primera nominación, la actriz se ha llevado un premio que compartirá estantería con el Razzie a la peor actriz del año que le entregaron el día anterior en Los Ángeles. En su discurso llenó de alabanzas a sus rivales de la noche.

También aplaudido fue el Oscar al mejor actor de reparto para el austríaco Christoph Waltz, que dio a Malditos bastardos su único Oscar. Otro papel, el de un nazi sin piedad, que no tenía discusión para llevarse el premio. Otros premios importantes se los llevó la dulce Up, mejor película de animación y mejor banda sonora.

Sorpresa argentina

Si hubo una gran sorpresa, una de esas que casi no contaba en los pronósticos previos a la gala, fue la protagonizada por Juan José Campanella y El secreto de sus ojos, que se alzó con el Oscar a la mejor película de habla no inglesa. Gran premio para una gran película que ha seducido más que otros dos 'huesos': la alemana La cinta blanca y la francesa El profeta. El premio lo entregaron Pedro Almodóvar y Quentin Tarantino, una de las parejas de presentadores más llamativas de la gala.

Hablando de presentadores, destacar la decepción que han supuesto los conductores de la gala: Alec Baldwin y Steve Martin. Sus chistes demasiado fáciles y su escasa presencia en el escenario han destapado unos premios aburridos, carentes de ritmo y falta de chispa. Y hasta con final 'eléctrico', en el que se anunció la mejor película sin mencionar primero las nominaciones porque se terminaba el tiempo. Rozando el ridículo. Esta ceremonia 2010 no pasará a la historia. Sólo Bigelow la ha salvado.