¿Cómo funciona el sistema del equipo de Woking?

Hasta 2008 Red Bull no era muy respetado en el paddock, pero la transformación de 2009 con el RB5 le ha consagrado la presente temporada como el equipo a batir. Christian Horner, patrón de la escudería, se ha erigido como el justiciero de la Fórmula 1, a través de una serie de declaraciones en las últimas semanas que le sitúan a el y su equipo al máximo nivel, demostrando que juega definitivamente en la liga de los grandes.

Horner, consciente de haber merecido ganar los dos campeonatos el año pasado, se ha lanzado en una cruzada contra todo aquello que pueda hacer repetir el episodio de los difusores. Cuando apenas ha comenzado el mundial, la polémica de los alerones que “colapsan” de McLaren escuece a los grandes a pesar del visto bueno de la FIA.

Si bien el sistema no presenta los beneficios y diferencias de los dobles difusores, eliminan parte del “drag” (resistencia aerodinámica al avance) que aumenta con el cuadrado de la velocidad.

Pero, ¿cómo funciona el sistema McLaren?

Aparentemente es una combinación de elementos que interaccionan entre si, haciendo “desaparecer” el alerón trasero (eliminando la resistencia aerodinámica en las rectas) a través del aire que desde la toma de admisión del motor se canaliza por la “aleta de tiburón” hasta el ala posterior. Este flujo de aire a alta velocidad que discurre por el canal interior de la carrocería al llegar al alerón reduce el campo de depresión, disminuyendo la resistencia al avance y aumentando la velocidad (de momento entre 6 a 9 Km/h).

Por primera vez, la toma de aire del motor (airscope) interactúa con el ala posterior, a través de un doble canal en el interior de la carrocería. Es más existe un tercer túnel interno que desemboca sobre el perfil inferior del alerón, donde se expulsa el aire canalizado procedente del radiador de aceite reubicado este año sobre la caja de cambios.

¿Podrán copiar los equipos la solución McLaren?

Esta parte de la solución es relativamente fácil de copiar, basta con gastar más dinero y algunas de las preciosas horas de túnel del viento que la FIA raciona.

Donde ya no es tan sencillo copiar es en el presunto cuarto canal de flujo de aire, que aprovecha un orificio de ventilación en la interior del chasis, donde existiría una abertura que el piloto puede “abrir” y “cerrar” con tan solo apoyar su rodilla en las rectas, modificando de esta forma la eficiencia del alerón trasero.

Puesto que el piloto no es considerado un “elemento” de los monoplazas, McLaren se saltaría a la torera la prohibición de usar elementos móviles y contaría con tres canales de aire que actúan de forma combinada sobre el alerón trasero.

La clave consiste en la homologación de los chasis, que se realiza en el GP de Bahrain, con lo que nadie podrá copiar el cuarto túnel hasta la próxima temporada. El mismo truco que ha empleado Ferrari con sus llantas efecto tapacubos.

La polémica está servida y la temporada acaba de empezar...
Redacción - Iván Martín y Ladera - Infomotor Network, S.L.