Los expertos califican el GP de Bahrein de "aburrido"

Nick Fry (Mercedes GP): “Creo que debemos considerar si hacemos dos paradas obligatorias”. Martin Whitmarsh (McLaren): “Personalmente creo que los neumáticos más prestacionales ayudará al espectáculo... También, personalmente, creo que deberíamos tener dos paradas obligatorias, porque queremos poner fin a esto”.

La idea donde el espectáculo vendido por la FIA y muchos medios de comunicación ha fracasado parece coger fuerza. Las carreras de F1 están condenadas a que tras la primera curva especialmente, una vez transcurrida la primera vuelta el tren de monoplazas se mantendrá inalterado hasta la bandera a cuadros. Como siempre (desde los inicios de la categoría) las eventualidades derivadas de la fiabilidad podrán alterar la situación final de los equipos.

Lo que parece claro es que el valor y mérito de los pilotos, las luchas cuerpo a cuerpo quedarán reservadas a los doblajes, y a los últimos puestos del grupo.

Cuando Fernando Alonso se lanzó al ataque de Vettel consciente de tener un ritmo de carrera superior, pronto se dio cuenta que sus neumáticos no iban aguantar y que de seguir así tendría que perder algunas posiciones de parara a cambiarlos. La máxima de la temporada este año se hizo clara en su mente, conservar las gomas. La fortuna hizo que el alemán sufriera los caprichos de una de sus bujías perdiendo el liderato en favor de Ferrari.

Sutil explicó tras la carrera este fenómeno: “Si empujas muy fuerte durante dos vueltas para ganar una posición, los neumáticos se recalientan y necesitas parar para cambiarlos”, perdiendo de esta forma la ventaja obtenida.

Los principales jefes de equipo han lanzado la alerta, en vista en que las revolucionarias normas establecidas en 2009 y ampliadas en 2010 han fracasado en cuanto a oferta de espectáculo. Abrimos este artículo con los más críticos, mientras desde Ferrari y otros equipos indican que hay que esperar un poco para ver como se desarrollan las carreras.

¿Quién es el culpable de esta situación?

La liberalización de los dobles difusores ha sido un tiro que le ha salido a la FIA por la culata. La normativa de 2009 destrozó la estética de los monoplazas pero ofrecía garantías de cara al espectáculo con unos coches que podían pegarse a su rival y tratar de adelantarlo.

Ross Brawn y otros vieron un agujero en el reglamento y curiosamente esto es lo que emplearon en sus difusores, pequeños agujeros que aceleraban el viento entre los dos “canales”.

¿El resultado? De una temporada a otra las turbulencias que los difusores generan están al nivel de la aerodinámica 2008, es decir, de nuevo se imposibilitan los adelantamientos.

Millones y millones de euros tirados a la basura para tener una F1 tan reacia al cuerpo a cuerpo como antaño...

La nueva frontera 2010

Este año, los equipos lanzan la “alarma gomas”, como medida para favorecer los adelantamientos, si no los haces en pista obliguemos a dos paradas y alguna opción más habrá. Pero esto esconde otra motivación más maquiavélica por parte de McLaren y Mercedes: sus equipos están lejos de Red Bull, Ferrari y la culpa es del consumo de los neumáticos... Ahora acuden al populismo en pos del espectáculo, para salvar su situación y perjudicar a los equipos que si conservan los neumáticos en carrera.

Como siempre la picaresca está a la vuelta del paddock en la F1, y el espectáculo no es más que la excusa para ganar las décimas que no encuentran en la pista.
Redacción - Iván Martín y Ladera - Infomotor Network, S.L.