Shell, su suministrador de combustible, ha desvelado la utilización de etanol de celulosa

R. R. | 17/03/2010

El consumo de gasolina puede convertirse en una de las claves de esta temporada de Fórmula 1. A Vettel le costó la victoria en Bahrain y la imposibilidad de repostar durante la carrera le confiere un valor muy especial al rendimiento de los combustibles. En este contexto, Shell, proveedor oficial de Ferrari, ha informado de la utilización de un carburante especial derivado del etanol procedente de la celulosa, un biocarburante avanzado de segunda generación.

La particularidad principal de este combustible es que ofrece el máximo rendimiento a los monoplazas de Maranello pero con unas emisiones de C02 menores que las de la gasolina convencional. En concreto, Shell calcula que el etanol de celulosa llega a contaminar hasta un 90 por ciento menos que los combustibles utilizados hasta el momento.

El origen de este combustible no puede ser más particular: paja de cereal no comestible. Tras un complejo proceso de conversión en una planta en Ottawa (Canadá), este componente se transforma en el etanol proveniente de la celulosa que se utiliza en los nuevos F10.

Shell y Ferrari han estado trabajando en esta gasolina desde mediados del pasado año, hasta conseguir los resultados deseados: un combustible altamente eficiente, poco contaminante y que, por supuesto, cumple con la reglamentación.