En Red Bull no hay sitio para el pánico; sólo piensan en ganar

Es posible volverse loco cuando se pierden dos carreras consecutivas por problemas mecánicos siendo líderes acomodados. Pero no es el caso de Christian Horner, patrón del equipo Red Bull, que ha visto a su piloto estrella, Sebastian Vettel, quedarse en la estacada tras un fin de semana perfecto: “Nada de pánico; queda mucha temporada por delante”, asegura tranquilo y confiado.

El Gran Premio de Australia fue otra prueba de fuego para el temperamento del joven piloto alemán Sebastian Vettel, que quedó fuera de la carrera por un problema en los frenos de su RB6 cuando iba primero. Tras la decepción de Bahréin, donde también tuvo problemas mecánicos que le relegaron al fondo del pelotón, la mala suerte parece que les persigue, a pesar de tener un coche rápido y competitivo. Lejos de echarse las manos a la cabeza, Horner mantiene la calma por una sencilla razón: “Sabemos que tenemos un coche rápido; y prefiero de lejos un coche rápido que uno lento. Tenemos dos ‘poles positions’. Deberíamos tener cincuenta puntos, aunque Sebastian sólo tiene doce. Pero todavía hay mucho trecho que recorrer, y la temporada tendrá muchos giros”.
Todavía hay mucho trecho que recorrer, y la temporada tendrá muchos giros"

Horner sabe que, en el fondo, cuentan con las herramientas más potentes del asfalto. Quizá no hayan perfeccionado la fiabilidad necesaria, o quizá la suerte todavía no se ha aliado con ellos. Pero la base está asentada y sabe perfectamente quién es hoy el mejor: “Nos vamos sabiendo que tenemos un coche rápido y trabajaremos duro sobre cualquier problema que aparezca. Todavía no hay un piloto dominador ahí fuera; el coche dominador hasta ahora es el nuestro”. Ni qué decir que para Malasia su fuerza estará concentrada, y su esperanza por ganar, también: “No veo razón por qué no. La aerodinámica es algo que se nos da bien”, asegura pensando ya en el podio de Sepang.
Redacción - Héctor Campos - Infomotor Network, S.L.