Aumenta la tensión entre los dos equipos

Domenicali se desmarca de las acusaciones entre Red Bull y McLaren, aunque admite que la presión al rival "es sólo una parte del juego".

Stefano Domenicali insiste en que el último "lío técnico" no ponga en peligro la armonía de la Asociación de Equipos de Fórmula Uno, FOTA.

Después de que los dos monoplazas de Red Bull dominaran claramente la calificación del pasado sábado en Melbourne, el jefe de McLaren, Martin Whitmarsh, sugirió que el RB6 podría estar llevar montado un sistema que regulase la altura del monoplaza.

Sin embargo, el director de Red Bull, Christian Horner, le devolvió el golpe a su colega y compatriota mediante la emisión de una "garantía absoluta" de que Whitmarsh, quien también es el nuevo presidente de la FOTA, esta equivocado. La tensión entre esos dos equipos ya era alta, después de que Horner descubriera el innovador conducto 'F duct' utilizado por McLaren y que ahora está en proceso de ser copiado por muchos de los equipos.

La FOTA, entonces dirigida por el presidente de Ferrari Luca di Montezemolo, sobrevivió en 2009 a la polémica del difusor doble, pero viendo entrubiada su armonía por culpa de la amarga guerra política mantenida con la FIA. Pero con aquella batalla finalizada se le ha preguntado al jefe de Ferrari, Domenicali, si este nuevo cruce de declaraciones pueden poner en peligro la unidad de la FOTA. "En el aspecto técnico, no tengo nada que decir, porque la Federación Internacional, FIA, debe ser el árbitro en estas situaciones", declaró el italiano a Tuttosport.

Pero agregó: "Esto es parte del deporte, ejercer presión sobre los otros equipos y lo que están haciendo", añadió Domenicali. "Es sólo una parte del juego".
Redacción - David G. Cózar - Infomotor Network, S.L.