Ferrari se fió del radar meteorológico en la calificación

Muchas cosas han cambiado en la Scuderia Ferrari de un año a esta parte. A golpe de talonario cambiaron a un campeón del mundo por un bicampeón, tiraron la casa por la ventana para realizar un monoplaza radical con el riesgo que toda “revolución” lleva, se han dotado de un simulador que es el estado del arte en la Fórmula 1, todo absolutamente todo para volver a ser protagonistas en la lucha por el título.

La lección de la temporada 2009 parecía bien aprendida, arrancando 2010 un doblete y la cabeza en ambos campeonatos. A pesar de la velocidad Red Bull, Ferrari era el equipo a batir hasta que las primeras dificultades han puesto en evidencia que no es ¨rojo¨ todo lo que reluce.

La clasificación sobre la pista de Kuala Lumpur ha mostrado que al equipo de Maranello se le ha olvidado “estudiar” un capítulo fundamental del manual para ser campeón: la estrategia.

Desde que Ross Brawn abandonó el equipo, la genialidad y la capacidad de adaptación se esfumó del box ferrarista. Durante la Q1, la sensación de estar viviendo un déjà vu se apoderó de los aficionados.

Al contemplar los dos monoplazas de Massa y Alonso en el box parecía vivirse de nuevo la situación del año pasado sobre la misma pista, sin lluvia en aquella ocasión, donde una decisión “estratégica” decidió que no hacía falta salir a pista para mejorar los cronos de sus pilotos, Räikkönen pasó por los pelos pero Felipe Massa se quedó perplejo al ver como se quedaba estancado en la Q1.

Cuando la lluvia hace acto de presencia, la improvisación y la astucia mental son más importantes que los datos del radar meteorológico de los equipos. El año pasado Ferrari “pensó” que nadie mejoraría los tiempos y mandó sus coches al box. Este año “pensó” en poner toda su fe en sus predicciones meteorológicas, superando la peor marca de Ferrari y dejando a sus dos monoplazas anclados en la Q1, sin opción de victoria.

Domenicali ha admitido un “error de juicio” que puede poner en peligro toda la preciosa ventaja acumulada en las dos primeras carreras. Los mundiales no sólo los ganan los pilotos: el muro, los fallos humanos y las estrategias pueden marcar diferencias que al final del año den o quiten la victoria final.

Artículo de Iván Martín y Ladera publicado en La Gaceta.
Redacción - Iván Martín y Ladera - Infomotor Network, S.L.