El desprendimiento produjo grietas en la superficie del trazado belga
El circuito de Spa-Francorchamps volverá a abrir sus puertas a finales de la próxima semana después de que el túnel de acceso que pasa por debajo de uno de los tramos del trazado se derrumbará el pasado mes provocado numerosos daños materiales.
El derrumbe se produjo cerca de la famosa curva Blanchimont debido a las lluvias torrenciales y al mal estado de los materiales utilizados para la construcción del túnel. Pero los últimos informes apuntan a que las grietas que se habían producido en la superficie del asfalto han sido totalmente reparadas.
A pesar de que el trazado belga continua cerrado, las obras de reparación tienen previsto finalizar a finales de esta semana, por lo que el Gran Premio de Bélgica se celebrará sin problemas a finales del mes de agosto.
Redacción - Ana Moya - Infomotor Network, S.L.