MADRID. Las cenizas del volcán Eyjafjallajokull en Islandia no sólo podría perjudicar al espacio áereo, sino que podría afectar a las comunicaciones por satélite en zonas próximas al incidente, según afirma el responsable del Instituto de Tecnología de Redes Satelitales, John Yates.

Yates recuerda el incidente ocurrido en el año 1991 con la erupción del volcán del Monte Hudson (Chile), cuando las comunicaciones se vieron interrumpidas en la ciudad de Los Antiguos, a 120 kilómetros del incidente.

En este sentido, el experto asegura los efectos serían similares a los de una tormenta de nieve. "El grado en el que puede afectar a las antenas parabólicas depende de las condiciones climáticas: la humedad facilitaría que la ceniza se quedara en ellas y sólo una pesada lluvia limpiaría a los receptores", afirmó.

Así, explica que, por el momento, la nube de ceniza se encuentra a mucha altura y no hay riesgo de una tormenta de polvo, pero en caso de que comenzase a descender y se produjeran ligeras precipitaciones, "habría problemas", concluyó Yates en declaraciones recogidas por 'Portaltic.es' a 'The Guardian'.