El italiano desprecia la reconciliación del ex presidente de la FIA

Flavio Briatore no tiene intención ninguna en hacer las paces con Max Mosley, el antiguo presidente de la FIA que participó activamente en su expulsión de la Fórmula 1 por el caso de Singapur 2008.

Ahora vive retirado con su mujer, Elisabetta, y su hijo recién nacido: “Me mandó un mensaje felicitándonos por el nacimiento de nuestro hijo Falco, pero Mosley es parte de mi anterior vida. En mi futuro no hay sitio para él”, asegura a la revista italiana Chi.
En mi futuro no hay sitio para él"

Jean Todt, el otrora jefe de la Scuderia, ha tomado las riendas dejadas por Max Mosley, y Flavio se congratula: “Estoy contento por Jean, amigo mío desde hace veinte años. Gracias a él, la FIA ya puede respirar aire fresco tranquila y serenamente.” No echa de menos, en absoluto, a Mosley. Y nunca lo hará, ni profesional ni personalmente. Flavio sigue manteniendo su inocencia sobre el caso del accidente de Piquet, y asegura dormir tranquilo, aunque reconoce que su trayectoria nunca será la misma: “Ha sido muy malo para mi historia. Sufrí una injusticia. Pero la verdad, el poder de la verdad, siempre gana.”
Redacción - Héctor Campos - Infomotor Network, S.L.