Ya se han pagado 4,1 millones; sólo llegaron 1,6 a los secuestradores. El resto se lo quedaron los intermediarios.

Hay que rascarse el bolsillo. Todavía más. La facción de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), que tiene secuestrados desde el 29 de noviembre a los voluntarios catalanes de la ONG Barcelona Acció Solidaria, Albert Vilalta y Roque Pascual, ha exigido al Gobierno español 2,5 millones de euros más de los pactados inicialmente para liberar a los dos catalanes.

Y ha ampliado sus exigencias porque de los 4,1 millones de euros que España ya pagó por su liberación a mediados de febrero sólo llegaron 1,6 millones a AQMI. El resto se quedó en el desierto, ya que fue descontado en concepto de comisiones por los tres intermediarios que han participado en las negociaciones, según han explicado a 20 minutos fuentes de los servicios de inteligencia españoles.

Los 1,6 millones que llegaron a El Tuerto, el apodo del líder argelino de la facción de AQMI que retiene a los voluntarios, sólo permitieron la liberación el 10 de marzo de Alicia Gámez, compañera de los dos secuestrados.

Están en Kidal, Malí

La nueva suma no ha gustado nada al Gobierno español, que no contaba con tener que hacer un nuevo desembolso. A cambio, el Ejecutivo está intentado negociar con Mauritania una liberación de presos islamistas que satisfaga a los secuestradores y pueda ser moneda de cambio en lugar de más dinero en efectivo. El Ejecutivo intenta negociar con Mauritania una liberación de presos islamistas
Los tres voluntarios fueron secuestrados en Mauritania. Ya llevan más de medio año retenidos. Se sospecha que están en una zona desértica de Malí, en Kidal. En un principio, AQMI llegó a pedir 5,85 millones de euros, aunque luego rebajó sus pretensiones a los 4,1 millones.

"Los dos están bien, discreción"

"Sabemos que se encuentran bien. La discreción y la confianza son elementos esenciales en nuestra actuación". El ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, habló este lunes de los secuestrados en la visita relámpago que hizo a Mauritania. El Gobierno trabaja diariamente para "acelerar al máximo su liberación", concluyó. Exteriores aseguró que el viaje no tenía nada que ver con el secuestro, sino con la próxima Conferencia de Donantes de este mes.