Italia no pudo (1-1) con Nueva Zelanda y se jugará su pase a octavos de final en la última jornada ante Eslovaquia. Los de Marcello Lippi siguen dependiendo de sí mismos, pero por enésima vez dieron síntomas de impotencia y desazón ante una selección muy inferior. Smeltz adelantó a Nueva Zelanda en claro fuera de juego y Iaquinta, de penalti, igualó el choque a la media hora.