La novedad reside en una llave digital que da acceso a los contenidos

Los sitemas anticopia DRM (Gestión de Derechos Digitales) no únicamente resultan molestos para el propietario de un archivo audiovisual. También se han demostrado inútiles para combatir por parte de la industria el intercambio gratuito. Ahora, la IEEE (Institute of Electrical and Electronics Engineers), una potente organización de la industria que agrupa a más de 350.000 socios , propone una nueva solución. El próximo mes debe reunirse su grupo de trabajo para ofrecer un nuevo estándar de Propiedad Personal Digital. Para "proteger vídeos, música o ediciones electrónicas de libros", la clave del sistema se basa en diferenciar el contenido y los métodos de acceso al mismo. El archivo se almacena de forma cifrada y únicamente podrá ser consultado si el usuario dispone de una llave digital, almacenada separadamente en un ordenador, teléfono, router... La llave no puede ser duplicada, pero puede transferirse de un aparato a otro o bien cabe la posibilidad de enlazar el contenido al sitio donde se halla almacenada.

Aunque no se conocen todos los detalles técnicos de la propuesta, según sus promotores, la movilidad de la llave digital permite compartir, vender, prestar los contenidos como se haría con un objeto físico. Dado que la llave es única, los titulares de los derechos "sabrán que se comparte de forma privada y no pública".


El P1817, así se llama, permite prestar el uso de la llave a un tercero a través de un enlace (la organización habla de familiares y amigos). Si se traspasa, el primer titular pierde el acceso a los contendios. La IEEE lleva varios meses trabajando en el proyecto. El principal problema de los DRM es que no únicamente se han mostrado ineficaces para la persecución del intercambio gratuito por parte de la industria. También provocan serios inconvenientes a los compradores de un álbum o un filme que, por ejemplo, ven impedida la posibilidad de realizar una copia privada del mismo para su empleo en otro soporte.