El mal estado de algunos restos humanos dificulta su identificación. Hasta 75 profesionales trabajan para identificar los cuerpos. La consellera de Justicia informa de que tras los últimos análisis realizados serían 13 y no 12 las víctimas mortales. 13 muertos y 14 heridos al ser arrollados por un tren en Castelldefels. Blanco: "Todo hace pensar que fue una imprudencia".

La identificación de las víctimas mortales del accidente de tren de Castelldefels (Barcelona) avanza, aunque será difícil y lenta dado el mal estado de algunos restos humanos. De las víctimas mortales, ocho ya están identificadas
Los últimos análisis de los restos de los fallecidos realizados por los forenses han elevado a trece el número de las víctimas mortales, según informó esta noche la consellera de Justicia de la Generalitat, Montserrat Tura. De las trece víctimas mortales, ocho ya están identificadas, siete hombres y una mujer; mientras que de los cinco restantes, cuya identidad todavía se desconoce, Tura sólo pudo avanzar que se trata de dos hombres y otras tres mujeres.

Tura aseguró que el número de víctimas ha pasado de doce a trece por la dificultad de analizar los fragmentos de los cuerpos dispersos y juntos al mismo tiempo, lo que ha hecho muy difícil realizar las pruebas pertinentes y poder llevar a cabo las identificaciones. Por ello ha resultado tan laborioso poder determinar que los fallecidos en el siniestro eran trece y no doce como se había estado creyendo hasta ahora. Se celebraba una fiesta latina en Castelldefels, a la que se supone se dirigían las víctimas
Probablemente, se tendrá que esperar incluso algunos días a conocer la identidad del resto de víctimas. De hecho, es posible que se tenga que recurrir a las pruebas de ADN, que llevan días, para poder identificar a los demás fallecidos, dado el mal estado de los restos humanos.

Tura destacó que los atropellos de trenes producen daños muy importantes en los cuerpos humanos, lo que hace muy difícil después su identificación.

Presumiblemente la mayoría de los fallecidos son de origen latinoamericano, en su mayoría ecuatorianos, aunque también algún colombiano y boliviano, tal y como reconoció Montserrat Tura. Según explicó Tura, la razón se debe a que se celebraba una fiesta latina en la localidad de Castelldefels y a la que, se supone, se dirigían las víctimas del accidente.

Psicólogos para atender a los familiares

Un equipo de doce psicólogos atiende en el Instituto de Medicina Legal, donde se encuentran los cuerpos, a los familiares y amigos de las víctimas mortales, con las que se intenta ahora avanzar en la identificación de los cadáveres, tarea que se prevé muy larga. Cuatro heridos ya han sido dados de alta
Así, forenses, policías y psicólogos están pidiendo a los familiares que ofrezcan características físicas de las víctimas para poder cotejar los datos, como pueden ser si tenían pecas, cicatrices o tatuajes, llevaban algún anillo o tenían una zona de piel decolorada.

De las 14 personas que resultaron heridas en el suceso, cuatro ya han sido dadas de alta. Además, tras la última revisión de los pronósticos, de los 10 heridos que quedan hospitalizados, tres continúan con pronóstico crítico, cinco permanecen en estado grave y dos han pasado a ser considerados heridos leves (una chica de 16 años y un joven de 18).

Todas las técnicas

Tura aseguró a los periodistas que los expertos utilizan todas las técnicas a su alcance para realizar lo antes posible la identificación, a partir del ADN, de las huellas dactilares e incluso de partes concretas del cuerpo, pero que el estado de los restos no permitirá este jueves más que hacer "una hipótesis de identificación", que se intentará ratificar con las familias. Blanco visitó por la tarde a las familias de las víctimas
Asimismo, Tura priorizó identificar "bien" a las víctimas del accidente ferroviario antes que hacerlo "rápido". La consellera acompañó por la tarde al ministro de Fomento, José Blanco, quien visitó a las familias de las víctimas.

Hasta ahora, han trabajado en el protocolo activado para recoger los restos de las víctimas e identificarlas hasta 75 profesionales: 21 miembros de la policía científica, 35 agentes de la unidad de investigación y 19 forenses.