Un orfebre austríaco vendió una vuvuzela plástica decorada con oro blanco y diamantes por 17.000 euros a un cliente ruso.

Las ruidosas trompetas plásticas africanas se han transformado en un inevitable vínculo con la Copa del Mundo en Sudáfrica, sin dejar indiferentes a simpatizantes y detractores.

El lujoso modelo creado en Austria será entregado por su dueño ruso a un socio comercial sudafricano a tiempo para la final del 11 de julio.

La vuvuzela es totalmente funcional y tan ruidosa como las versiones más baratas, señaló el orfebre con sede en Linz.