Si creíamos que lo de Cuatro y Telecinco ya estaba sentenciado, de momento tenemos culebrón para rato, y es que la Comisión Nacional de la Competencia tiene paralizada la venta por considerar necesario un análisis en profundidad de esta operación, ya que ven en la adquisición una posibilidad de que Prisa, Telecinco y Telefónica pierdan “todo incentivo a seguir compitiendo entre sí en el mercado de televisión de pago, pudiendo estas entidades pasar a coordinar sus actuaciones en este mercado, con ventajas competitivas muy significativas respecto al resto de competidores”.