Por estas fechas del año pasado, Florentino Pérez firmó tres galácticos que supusieron la inversión de cerca de 200 millones de euros.

Lo que su antecesor Ramón Calderón no consiguió en los dos años y medio que estuvo en el cargo, el recién elegido entonces como presidente del Real Madrid lo logró en menos de dos meses.

Primero vino Kaká, luego Cristiano Ronaldo y poco después Karim Benzema (el mejor jugador de Italia, de Inglaterra y de Francia respectivamente). La política neo-galáctica madrileña estaba a pleno rendimiento.

Este verano, sin embargo, la política parece haber dado un giro (sólo se han llevado a cabo tres adquisiciones y media por la “Casa Blanca”). Han prorrogado el contrato de Jerzy Dudek, han fichado a Angel di María del Benfica por 25 millones de euros, a Pedro León del Getafe por 10 millones de euros y a Sergio Canales del Racing de Santander por poco menos de 5 millones de euros.

Ninguna de las actuales incorporaciones del club blanco han sido jugadores de primera clase, ni han consumado actuaciones estelares con sus antiguos clubes o selecciones. Di María no ha tenido sus mejores momentos en el Mundial de Sudáfrica, Pedro León no forma parte de la laureada selección española aunque es un novel que apunta maneras, y Canales un adolescente, que ya despuntaba en su equipo, pero al que aún le queda mucho potencial por desarrollar.