Los agentes en huelga de celo interpusieron 130.000 denuncias menos, según la AUGC

El malestar de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil con los recortes de sus nóminas decretado por el Gobierno, la falta de medios y la desigual jornada laboral con respecto al Cuerpo

Nacional de Policía se está dejando sentir de manera muy contundente en el conjunto de España. Si ayer ABC informaba de que en la Comunidad de Madrid el número de multas en las carreteras ha descendido hasta un 90% a causa de la huelga de celo de los agentes, los datos nacionales no dejan lugar a dudas del alcance de la protesta: el pasado junio se interpusieron 58.000 denuncias a conductores, frente a las 188.000 del mismo mes de 2009. Esto supone un descalabro del 69,15%, según los datos que maneja la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), la más representativa en la Benemérita. La asociación profesional, que asegura que no ha alentado la llamada «huelga de bolígrafos caídos», considera que esto no es más que una muestra del hartazgo de los agentes. Concretamente, «ven cómo se les considera funcionarios para imponerles la bajada del 5% en su salario decretada por el Ejecutivo, mientras que carecen de todos sus derechos».

Jornada laboral polémica

«Tememos que se nos aplique el régimen disciplinario, pero, si lo hacen, se va a crear una situación más grave aún —indican fuentes de la AUGC—. Porque la Guardia Civil no ha sido tratada como un funcionario más, puesto que trabaja 22 horas al mes más que el Cuerpo Nacional de Policía, sin que se le retribuyan».

En efecto, en el ámbito del Instituto Armado consideran este agravio comparativo la principal razón para secundar la protesta. Por delante, aseguran, del «decretazo» a los empleados públicos. Otro ejemplo de cómo sufren esta desigualdad de derechos, denuncia la AUGC, es lo ocurrido en 1999, «cuando se abonó una paga compensatoria del IPC a todos los funcionarios, excepto a los guardias civiles, que no se podían sentar en la mesa de negociación porque carecen de sindicatos».

Por lo tanto, la asociación profesional no cree que sea casualidad que, precisamente ahora que se está negociando el asunto de la jornada laboral en el Consejo de la Guardia Civil, sea cuando los agentes estén llevando a cabo esta huelga de celo.

Alcoholemias «ficticias»

Critican, además, que las estadísticas oficiales del mes de mayo aún no se conozcan, «cuando ya deberían haberlas sacado». «Es que se piensa que el mejor agente es el que más multas pone; hay un interés excesivo por el número de denuncias», añaden nuestras fuentes. Por ello, aseguran que se están produciendo «presiones» sobre los jefes de los subsectores de Tráfico para que el número de denuncias suba.

El comandante jefe del Sector de Tráfico de Tenerife ha ordenado por escrito que se contabilice «como prueba realizada a todo vehículo parado, aun no sometiéndolo a prueba de alcoholemia».

Así, consideran en la AUGC, se dispara la estadística de multas, además, con el consiguiente ahorro de boquillas.

También indican que están amenazando con retirar el plus de seguridad vial de los agentes de Tráfico, que supone unos 150 euros al mes.