Una pelota de fútbol con gorro de policía estuvo montando guardia durante meses en una de las garitas de la Unidad Penitenciaria 11 de Neuquén, en Argentina. Y al final, dos condenados por robo a mano armada se fugaron. Poco pudo hacer desde su puesto de vigilancia Wilson, que así se llamaba el muñeco.

Los dos presos escaparon tras escalar uno de los muros de la Unidad Penal Nº 11 de Neuquén frente a la mirada vigilante del guardia que estaba apostado en una garita, pero que era en realidad un muñeco puesto allí por falta de personal. Los agentes penitenciarios apodan al muñeco "'Wilson".

"Por una cuestión estratégica obviamente no lo podíamos sacar a la luz, pero ahora que se filtró, admito que tenemos un tipo maniquí, pero en ese sector funcionan las cámaras que nos permiten observar todo el movimiento del lugar", justificó el director del Servicio Penitenciario provincial, Daniel Vergés.

De hecho, casi totalidad de las cámaras de seguridad están fuera de servicio desde hace más de seis meses y que no hay fondos para repararlas. Explicó que el sistema se instaló en 1995 y nunca se le hizo mantenimiento. También reveló que falta personal y que se trata de suplir esas carencias con voluntad y mucho ingenio. Fue entonces cuando habló en detalle sobre las funciones de "Wilson". Aseguró que "de las 15 garitas de vigilancia, sólo en dos hay efectivos. Y tenemos en otra garita a Wilson para que los presos vean una sombra y crean que están vigilados", confesó.