En esta época en que la tecnología realiza cosas que hace pocas décadas resultaban imposibles, todavía encontramos lugares en los que se producen ciertos fenómenos paranormales y la ciencia oficial se muestra impotente para dar una respuesta satisfactoria para el común de la humanidad.
Muchas hipótesis salen a la luz tratando de dar una explicación coherente sobre esos lugares a los que muchos han bautizado como “lugares embrujados”. Lo cierto de todo esto es que mientras mayor es el adelanto tecnológico, un manto oscuro sigue opacando a nuestros hombres de ciencia, ya que no saben por dónde empezar a investigar y en caso de saberlo, sus esfuerzos quedan nulificados porque se necesita más que un aparato sensible para escudriñar esos sitios.

Lo mejor sería que el hombre desarrolle sus facultades paranormales para que de una manera natural aprenda a viajar por el tiempo y espacio donde se encuentran las respuestas a muchas incógnitas que son un dolor de cabeza para quienes tratan de comprender sucesos extrasensoriales utilizando la lógica. Está comprobado que ésta no es infalible y en muchos de los casos llega a fallar dejando desconcertados a los intelectuales, quienes no acaban de comprender y aceptar que todo lo que se escudriñe, lo mejor es empezar buscándolo dentro de cada quien, ya que ahí está cualquier tipo de respuesta.
Ciertos fenómenos conocidos se llevan a cabo en el Triángulo de las Bermudas. Aviones, buques y tripulación desaparecen sin que hasta la fecha se conozca el paradero que tuvieron. Pero algo maravilloso también sucede en las aguas del estrecho de Mesina, Italia. En días calurosos aparecen reflejadas en esas aguas ciudades marítimas de otras épocas. Claramente puede distinguirse torres, palacios y gente que transita por esas calles vistiendo ropajes de siglos atrás.
Como el fenómeno es colectivo y se aprecia por oras, no puede decirse que se trate de una mala jugada que producen las corrientes marítimas. Expertos en buceo y buques han tratado de encontrar lo que se supone es un “espejo” que por cosas del azar proyecta esas imágenes como si se tratase de un proyector. Sólo que en el fondo del océano lo único que se encuentra es arena y rocas.
Algunos más aventurados han formulado la hipótesis de que se trata de ciudades que existieron en la desaparecida Atlántida y gracias al adelanto tecnológico alcanzado por esta civilización, de una manera u otra, como testigo mudo, aparecen estas escenas para recordar lo que un día estuvo donde se encuentran esas aguas.
Lo cierto de todo esto es que ninguna hipótesis da una respuesta satisfactoria. Están más cerca de encontrar esa respuesta los estudiosos de física, ya que ellos conocen que existe una “cuarta coordenada” o “cuarta dimensión”, donde el pasado y futuro se unen al presente, existiendo en ese sitio un filtro que refleja esas imágenes.
Quizá dicho filtro sea tan pequeño que pasa desapercibido para los hombres de ciencia y el día en que lo encuentren, se darán cuenta de toda la información que ahí se guarda. Como colación, pongo el ejemplo de un disco duro de una computadora. Cada vez son más pequeños pero la información que guardan es mucho mayor de lo esperado.
Otro sitio que a la larga para muchos está maldito, embrujado dirían los practicantes de Vudú, es un cementerio localizado en la ciudad de Christ Church, localizado en el sur de la isla antillana de Barbados. Se trata de una tumba que actualmente está desocupada porque desde que se colocó en primer ataúd en su interior, una fuerza inexplicable saca de ella las cajas sin que hasta el momento pueda encontrarse explicación alguna. Este fenómeno comienza a suscitarse a finales del siglo XIX. Los familiares dolientes, después de depositar el féretro en su interior cerraron con candados la cripta. Pero 2 días después encontraron que el cajón estaba afuera.
Los candados estaban debidamente cerrados, por lo que se descartó que unos saqueadores de tumbas hubieran hecho de las suyas. Se levantó ante las autoridades una enérgica protesta por parte de los familiares del difunto los veladores del camposanto no supieron dar una explicación convincente de lo sucedido. Curiosamente, cuando volvieron a guardarse dentro de esa cripta cadáveres y en otros de los casos ataúdes vacíos como medio experimental, al día siguiente aparecieron afuera apilados unos sobre otros. Se han montado guardias para descubrir la causa del fenómeno, guardias las 24 horas con gente que no puede dudarse de su reputación y el fenómeno sigue manifestándose.
Los vigilantes llegan a caer en un sueño profundo e inexplicable y para cuando despiertan otra vez notan que afuera está el ataúd. Los dueños de la cripta optaron por abandonarla. Las autoridades del cementerio han puesto disposición de quien quiera usar la tumba pero la gente, conociendo la maldición que sobre ella impera, la evitan y hasta la fecha permanece vacía. Otro sitio que guarda su secreto se localiza en el estado de California, Estados Unidos. Se trata del valle Racetrack y lo curioso que sucede aquí es que las piedras caminan solas, por la noche.
Científicos norteamericanos han estudiado el fenómeno comprobando que no se trata de una simple leyenda. Han marcado el lugar exacto donde se localizan piedras de diversas dimensiones y al día siguiente se dan cuenta que no se localizan en el sitio marcado. Ante esta evidencia, los hombres de ciencia pensaron que quizá la dirección del viento era la causante del fenómeno y por noches estudiaron a ese elemento.
Pero resulta que las piedras se movían en diferentes direcciones, muchas veces en sentido contrario al viento y no siempre en línea recta. A pesar que la Tierra es uno de los planetas más pequeños de nuestra galaxia, todavía permanece inexplorable en varios sitios.
Fenómenos de este tipo continúan manifestándose ante nosotros en espera de que en un tiempo no lejano, encontremos la causa que los originan y esa sea la puerta para ingresar a un plano extrasensorial donde al ingresar, el hombre se eleve a las alturas como lo hicieron en su momento civilizaciones como Atlántida y Lemuria.