Entre ellos se encuentran la presencia de sangre en la orina y la anemia.
Los investigadores buscaban síntomas que fueran indicativos de tener un cáncer en al menos uno de cada 20 casos.
Aunque la presencia de síntomas representa una posibilidad reducida de tener un tumor, el paciente debe ser remitido a un especialista.

Científicos británicos han identificado ocho de los síntomas más comúnmente relacionados con el cáncer, como la presencia de sangre en la orina y la anemia, según publica este viernes la revista British Journal of General Practice.

Sangre en el recto, bultos en las mamas y tos con sangre son otros síntomas Según la publicación, en ciertos grupos de edad estos síntomas ayudarían a predecir la presencia de un tumor de forma tan certera que, de no haber otra explicación más plausible, el paciente debería ser remitido al especialista.

Sangre en el recto, bultos en las mamas, tos acompañada de sangre, dificultad al tragar, sangrado vaginal después de la menopausia y resultados anómalos en las revisiones de próstata completan la lista de síntomas a tener en cuenta.

Los investigadores buscaban síntomas que fueran indicativos de tener un cáncer en al menos uno de cada 20 casos. Aunque la presencia de síntomas aún representa una posibilidad muy reducida de tener un tumor, cualquiera de ellos es motivo suficiente para que el paciente sea remitido al especialista y sometido a más pruebas para que sea diagnosticado lo antes posible.

La sangre en la orina se convierte en un síntoma preocupante entre hombres y mujeres a partir de los 60 años Para elaborar este listado los científicos cruzaron los resultados de 25 estudios anteriores que les permitieron concluir que en el caso de las personas menores de 55 años sólo dos de estos síntomas -resultados anómalos en las revisiones de próstata y bultos en el pecho- indicaban un riesgo del 5% de tener cáncer.

Después de los 55, aunque sólo en el caso de los hombres, la dificultad para tragar sería significativa de un cáncer de esófago, mientras que la presencia de sangre en la orina se convierte en un síntoma de especial preocupación entre hombres y mujeres a partir de los 60 años.