El prelado, que reconoció haber abusado de su sobrino, recibirá el 75% de su sueldo

El ex obispo de la diócesis de Brujas Roger Vangheluwe, cesado por el Papa en abril tras reconocer que había abusado sexualmente de su sobrino, menor de edad, recibirá una pensión neta de 2.800 euros al mes, informan hoy los diarios flamencos "Het Gazet van Antwerpen" y "Het Belang van Limburg".

"Roger Vangheluwe tiene una larga carrera tras de sí y por tanto tiene derecho a una pensión completa", declaró a estos medios el portavoz del Ministerio belga de Justicia.

La pensión que recibirá Vangheluwe equivale al 75% del salario que percibía cuando aún estaba en el cargo (3.733 euros netos, unos 5.000 euros brutos al mes).
Vangheluwe se encuentra ahora acogido en la abadía de Vleteren (oeste de Bélgica) a la espera de que Benedicto XVI decida sobre su futuro.

Los abusos cometidos por el ex obispo han prescrito por lo que todo hace pensar que la Iglesia católica no abrirá un proceso canónico.

Sin embargo, el Papa tiene poder para imponer una sanción sin infringir el procedimiento judicial propio de cualquier estado de derecho, según aclaró este mes el experto canónico Rik Torfs.
Benedicto XVI ya ha utilizado su poder para apartar a un sacerdote de la vida religiosa, pero de momento nunca ha tomado una medida tan severa con un obispo, recuerda Torfs.

Lo que sí hizo el Papa el pasado abril fue cesar del cargo a Vangheluwe después de que reconociera los abusos.

Según el prelado competente en Bélgica para las cuestiones relacionadas con abusos sexuales en el seno eclesiástico, Guy Harpigny, Vangheluwe debe ser sometido a un proceso canónico.

"Es necesaria una sanción, pero es necesario también garantizar los derechos de la defensa", indicó al diario "Le Soir" Harpigny, quien se mostró partidario de un procedimiento judicial.

Respecto a la estancia de Vangheluwe en la abadía de Vleteren, Harpigny consideró que debe tratarse de una acogida temporal y en ningún caso de un privilegio.

"Debe marcharse. No es sano que esté acogido en la diócesis que administraba", añadió.

El caso de Vangheluwe destapó un escándalo en Bélgica y motivó decenas de denuncias de abusos en el seno de la Iglesia en el país.

Fuentes cercanas a la víctima indicaron a la prensa recientemente que Vangheluwe había pagado a la familia para que no le denunciara al menos hasta que los hechos hubieran prescrito, lo que ocurrió hace dos años.