Vettel segundo, Webber tercero y Hamilton fuera de carrera

Fernando Alonso ha logrado hoy un triunfo memorable en el Gran Premio de Singapur, tras realizar una carrera impecable y exenta de errores en la que ha lidiado con la férrea presión de un Sebastian Vettel especialmente inspirado.

Casi dos horas de tormento nocturno a toda velocidad, pero que ha traído un premio muy especial para el piloto español: subir hasta la segunda posición del Mundial, y quedarse a sólo 11 puntos de la cabeza que sigue ocupando Mark Webber.

Los dos pilotos de Red Bull han completado el podio de esta singular carrera, tan dura como siempre en el aspecto físico, y también ellos dan un paso de gigante en sus aspiraciones mundialistas: al 'cómodo' liderato de Webber hay que sumar el cuarto puesto de un Sebastian Vettel que vuelve a la pelea y se sitúa a tan sólo un punto de Lewis Hamilton. Precisamente, el británico de McLaren ha sido el gran derrotado del día, al acabar fuera de carrera con la dirección de su MP4-25 rota, tras un inoportuno toque con Mark Webber cuando luchaban por la tercera posición final.

Lo cierto es que los McLaren han sufrido especialmente en las calles de este trazado de Marina Bay, con un ritmo claramente inferior al de Alonso y Vettel. De hecho, Webber había comenzado la carrera quinto y, con una estrategia muy arriesgada, ha superado a los dos pilotos de Woking. A partir de ahí, Hamilton ha remontado hasta que se ha producido el fatal toque con el australiano de Red Bull y Button ni siquiera le ha podido alcanzar. Así pues, el campeón de 2009 queda a 25 puntos del liderato del Mundial y cinco por detrás de su malogrado compañero Hamilton.

Carrera de tensión

La presión de Vettel sobre Alonso se ha notado desde la misma salida, cuando el alemán ha traccionado mejor y casi logra emparejarse con el asturiano. Un estratégico movimiento del español hacia el interior ha forzado que Sebastian haya cambiado de lado de pista y, por tanto, no haya habido cambios en el liderato. Por detrás, todo el pelotón ha franqueado el primer embudo sin problemas, pero cuando la carrera parecía estabilizada, un toque entre Nick Heidfeld y Vitantonio Liuzzi ha traído el primer alboroto de la jornada: el italiano de Force India se ha quedado en medio de la pista con la transmisión trasera izquierda destrozada, y ha sido inevitable la aparición del coche de seguridad en pista.

Los líderes han decidido permanecer en pista y no montar los neumáticos duros pese a la presencia del Safety Car. Mark Webber ha sido la excepción; sabedor de su desventaja respecto a Alonso y Vettel, se ha jugado el todo por el todo y, con un juego de gomas que le ha durado toda la carrera, ha emprendido una remontada que le ha servido para recuperar un puesto de podio.

Mientras tanto, los dos líderes indiscutibles del día han estirado el pelotón con un épico duelo de nervios entre ellos. Con los neumáticos blandos, Alonso tenía un punto de ventaja sobre su rival, pero las tornas se han cambiado cuando han equipado el compuesto más duro: Vettel ha reducido su desventaja inmediatamente y ha presionado a Fernando durante aproximadamente un tercio de la carrera con distancias que han oscilado entre un segundo y un segundo y medio. Un sólo error de Alonso le hubiera puesto la victoria en bandeja al agresivo teutón, pero el fallo no se ha producido y, de esta manera, Alonso ha probado el champán de la victoria por cuarta vez en lo que llevamos de temporada.

El infierno paralelo

Jaime Alguersuari es el reflejo perfecto de la dificultad de este Gran Premio. En su caso, los problemas han empezado incluso antes de que se apagaran los semáforos, ya que una fuga de agua en su Toro Rosso le ha hecho perder una excelente undécima posición de salida y finalmente ha tenido que tomarla desde el carril de boxes, al fondo del pelotón. La aparición del coche de seguridad le ha favorecido y, cuando menos lo esperaba, se ha encontrado por delante de su compañero de equipo. A partir de ahí, una carrera en 'trenecito' por detrás de otros rivales que cerraban las pocas puertas que este circuito deja al adelantamiento ha alargado aún más las casi dos horas que ha durado el Gran Premio: "Ha sido la carrera más aburrida que he hecho en mi vida", decía Jaime, que ha visto la bandera a cuadros en duodécima posición.

Esta tónica describe también la carrera de pilotos como Rosberg, Barrichello, Sutil, Hulkenberg o Massa, todos ellos dentro de los puntos. De esa parte de la clasificación, sólo se ha salvado Robert Kubica que, pese a detenerse dos veces en boxes, ha podido remontar muchas posiciones en pista gracias a unos neumáticos en muy buen estado y ha firmado un séptimo puesto muy valioso para el equipo Renault.

Por último, cabe señalar que en Singapur han abandonado más coches de lo normal. Sólo 15 coches han cruzado la línea de meta y 16 se han clasificado, lo cual supone ocho abandonos por toques, impactos contra el muro o esos problemas técnicos típicos de los circuitos más agresivos con las mecánicas.

El Mundial está muy lejos de su final. Aún quedan cuatro Grandes Premios previsiblemente tan emocionantes como éste de Singapur, y cinco pilotos continúan con opciones de alzarse campeones. La próxima cita será en Japón, dentro de dos semanas.
Redacción - Cristóbal Rosaleny - Infomotor Network, SL