Los periodistas se encuentran con un circuito sin terminar

Ya lo dijimos en nuestro previo: el International Korean Circuito está sin terminar. Y ya lo confirman los primeros en llegar allí: periodistas y pilotos se han encontrado con unas instalaciones y unos edificios todavía en obras, aunque con las principales infraestructuras listas para disputar una carrera de Fórmula 1.

Es la primera vez que la Fórmula 1 pisa tierras coreanas y las primeras impresiones de los afortunados van llegando: "Todo parece bastante preparado", asegura el piloto de Virgin, Lucas di Grassi. Aunque algo más crítico se muestra el enviado especial de la BBC, Jake Humphrey: "Es satisfactorio, pero dista de estar terminado". Y no es el único en quejarse…

Mucha simulación por ordenador, mucha infografía, mucha publicidad… pero lo que veremos este fin de semana por nuestras televisiones diferirá sustancialmente de los coloridos y brillantes dibujos animados que nos han vendido: las prisas han podido terminar las obras de la pista, pero no todo el complejo ultramodernista de edificios y estructuras complementarias. Las grúas serán, hasta el año que viene (al menos) parte del paisaje:

"Hay algunos proyectos bellos todavía sin terminar", prosigue di Grassi. El veterano reportero suizo, Roger Benoit, da fe en el periódico 'Blick': "Esta pista es un enorme recinto de obras. Las vistas de mi hotel las dominan las excavadoras, los escombros y los residuos". Sobre la pista, asegura, aún pueden verse andamios y obreros con cascos sobre el puente de la recta principal. No le extraña que Williams haya alquilado una habitación a tres horas del circuito para conseguir un hotel mejor.

Llegar al circuito es fácil: hay buena comunicación y carreteras rápidas. Pero Darren Heath, fotógrafo especializado, ha sufrido en sus carnes el largo viaje en autobús desde la ciudad más próxima al trazado (Mokpo). La wi-fi gratuita en el tren de alta velocidad KTX no le ha impresionado; más bien le ha servido para dejar claro en su página de Internet lo que opina de esta carrera y su organización: "¿Fórmula 1 en Seúl? No, más bien en mitad de ningún lado a cien kilómetros de cualquier sitio".

Con unas instalaciones así, con tantas molestias y en un circuito sin terminar, uno espera una rebaja en el precio final o, al menos, una compensación. Pero Beat Zehnder, representante del equipo Sauber, no da crédito al desembolso por el alquiler de las instalaciones para las escuderías: 40 mil dólares (unos 28.634 euros). Y eso no es todo: "El que quiera usar la planta superior deberá pagar otros 20 mil dólares más [unos 14.317 euros]. ¡Pero todo el mundo ha decidido usar sólo el sótano!".

A estas alturas suena increíble, pero las apisonadoras siguen recorriendo el trazado, empeñadas en alisarlo tanto como sea posible, mientras los responsables prácticamente rezan porque la lluvia no eche por tierra su trabajo. El negro asfalto aún está caliente, y la recta principal luce inmaculadamente virgen, todavía sin la pintura de la parrilla, sin los cajones de salida ni la línea de meta, según informa 'Auto Motor und Sport'. ¿Aguantará este asfalto la furia de miles de caballos de potencia de dos decenas de Fórmula 1? 'Auto Motor und Sport' tiene sus dudas: "Lo sabremos el viernes".

Las escapatorias de arena todavía no están terminadas. La zona aledaña a la calle de boxes es un enorme montón de arena. "Quien no sepa que la Fórmula 1 rodará aquí en unos días podría pensar que no ocurrirá hasta el año que viene", leemos en sus páginas. Con semejante panorama hay quien espera, desea y ansía que este fin de semana (que sólo parece un mal sueño para quienes tienen que trabajar allí) pase rápidamente; es el deseo, por ejemplo, de Roger Benoit: "Ya estoy deseando que lleguen las carreras finales de Sao Paulo y Abu Dabi".
Redacción - Héctor Campos - Infomotor Network, SL