Alejandro Alfaro se está ganando el lugar que con insistencia ha reclamado en los últimos años. Sevillista de cuna, criado en le Carretera de Utrera, el palmerino es el claro ejemplo de que en ocasiones los que son de la casa tienen que hacer el doble para triunfar. Y lo está haciendo. Después de dos años magníficos en el Tenerife, en lo que va de Liga Alfaro ha demostrado que tiene el suficiente nivel para estar en un equipo con aspiraciones europeas. Lo ha hecho, sobre todo, con la cabeza, pues con su testa ha logrado los cinco goles que suma en lo que va de temporada: dos en Liga, ante Málaga y Valencia, dos en Europa League, ambos ante el Karpaty, y uno frente al Real Unión en Copa. Pero el juego de Alfaro se mide además por la claridad que transmite cada vez que salta al campo. El onubense atraviesa un momento dulce y sobre todo cuando salta al terreno de juego se aleja de las complicaciones y se limita a lucir sus virtudes. En choques, por ejemplo, como el de Gijón, dio una exhibición de recursos ofensivos, pese a que el encuentro del equipo en general no fuera el más apropiado para exhibirse.
Asimismo, si algo ha demostrado el canterano es que su juego resulta compatible al del lesionado Jesús Navas. Porque donde Alfaro ha triunfado en Tenerife ha sido en la mediapunta, pues es en esa zona del campo donde más aprovecha su innegable versatilidad, pese a que también está dando un meritorio rendimiento en la derecha. En las últimas semanas, independientemente de la posición donde se desempeñe, Alfaro ha demostrado que su presencia en la primera plantilla del Sevilla FC no es ni mucho menos casual.

Fuente: http://sevillafc.es/_www/actualidad.php?op=not&id=19078