El alemán también sueña en conducir para Ferrari

Sebastian Vettel ya ha completado su primera semana como campeón del mundo. Siete días que le han llevado a realizar una multitudinaria rueda de prensa, firmar contratos con importantes patrocinadores y probar los neumáticos Pirelli de la próxima temporada.

El joven alemán es, actualmente, la joya de Red Bull. Un diamante pulido al estilo Horner, pero que podría abandonar el taller si los resultados no son los esperados.

La escudería austríaca, Campeona del Mundo de Constructores, ha tenido un año prácticamente perfecto. Una temporada donde los altibajos, la fiabilidad del RB6 y la competitividad entre sus pilotos han sido también protagonistas. Finalmente, el final esperado por el dueño de la franquicia Red Bull, Dietrich Mateschitz, llegó: Mundial de Constructores y Mundial de Pilotos en el bolsillo.

Desde el box de Red Bull afirman que tanto Sebastian Vettel como Mark Webber serán sus pilotos oficiales. Por parte del australiano la cosa no parece tan segura, después de las voces enemigas que se ha encontrado en su propio equipo. En cambio, el alemán tiene contrato hasta final de 2011, acuerdo al que nadie le pondrá ningún inconveniente.

Sin embargo, el actual campeón ha asegurado que permanecerá en Red Bull siempre que el coche sea competitivo y ganador. Si por algunas circunstancias, los próximos monoplazas no tuvieran el nivel del RB6, Vettel podría romper su contrato y desvincularse de la escudería.

El dueño de Red Bull, Dietrich Mateschitz, cree que su escudería permanecerá segura siempre y cuando le puedan proporcionar un coche puntero al joven campeón del mundo. "Si no lo hacemos, le dejaríamos ir, incluso si tuviera contrato. Seb quiere pilotar para Ferrari algún día. Haremos que esa decisión sea la más difícil posible", declaraba Mateschitz.

La semana pasada, Vettel ya lanzó una declaración de principios acerca de su futuro y del futuro mismo de la Fórmula 1. "El pasado, presente y seguramente, futuro de la F1 pasa por Ferrari y Mercedes", aseguraba el alemán. "Pero un movimiento a alguno de estos equipos todavía es algo que queda lejano", añadía poco después.

El Dr.Helmut Marko, descubridor, en parte, del talento de Vettel, también ha afirmado que para un piloto conducir en Ferrari es siempre muy atrayente. Sin embargo, no cree que en la escudería italiana quieran 'herir' a Fernando Alonso colocándole como compañero de equipo a Vettel. "Conocemos las sensibilidades políticas de Ferrari. Y Vettel ha visto que con nosotros puede estar cómodo. Necesita un equipo que no le clave un cuchillo por la espalda a la mínima señal de problema", aseguraba Marko.

"Vamos a ser claros: no va a ser un contrato de diez años, porque no somos capaces de garantizar que tendremos un coche competitivo durante tantos años y Sebastian no puede garantizar que él siempre estará cómodo con nosotros. Pero en un término medio, los próximos tres o cuatro años, estamos seguros de poder contar con él", añadía finalmente el austríaco.

El futuro de Sebastian Vettel pasa tanto por sus propias ambiciones como por la competitividad que le ofrezcan en Red Bull. Si no tiene un coche ganador, el alemán sabe que tiene la puerta abierta para irse. De momento, el actual campeón pilotará con ellos en 2011. Lo que pase en un futuro, es algo que no podemos predecir. Pero seguramente, veremos a un Vettel más maduro corriendo bajo otros colores.
Redacción - Cristina Díaz - Infomotor Network, SL