El RB6 pasó todo tipo de pruebas de legalidad

Adrian Newey ha calificado la temporada 2010 como la peor en su larga carrera en Fórmula 1 en cuanto a las "mezquinas acusaciones que señalaban con el dedo" por parte de los equipos rivales. Mientras el RB6 de Red Bull, ideado por él mismo, dominaba todos los registros este año, algunos de los equipos rivales por el campeonato se quejaban sobre sus supuestas ilegalidades técnicas.

"No fue una distracción, pero sí una molestia. Tengo que decir que nunca he conocido una temporada como esta, por las mezquinas acusaciones señalando con el dedo que han surgido en el paddock", indicó Newey a la página web oficial de Red Bull Racing.

Las quejas de los rivales fueron desde alegaciones sobre los sistemas de ajuste de altura del coche en función del peso a los suelos, hasta los alerones flexibles, lo que obligó a la FIA a estrechar el rango de las pruebas de legalidad y que el último coche campeón del mundo siguió superando.

Pero los rumores persistieron; entre ellos una alegación común en el Pit Lane y en el centro de los medios de comunicación, según la cual los pilotos del RB6 Sebastian Vettel y Mark Webber eran capaces de incrementar extrañamente su ritmo al menos en tres décimas de segundo en la fase crucial de la calificación, la Q3.

"¡Es un mito!", insistió Newey. "No estoy seguro de que nuestro rendimiento en Q3 haya sido particularmente diferente al de Q1 o Q2, para ser honesto".

"No me molesto en analizar las estadísticas, pero creo que es una de esas historias que empiezan cuando una o dos veces los pilotos han mejorado en Q3 y de repente todo el mundo escribe eso y se acepta sin una base real", agregó.
Redacción - Dani Pérez Corona - Infomotor Network, SL