Recibió inyecciones para aliviar el dolor

Mark Webber resta importancia a las noticias aparecidas esta semana que recogían su propio testimonio según el cual, el australiano corrió las últimas cuatro carreras de 2010 con un hombro fracturado.

Con la duda sobre si su lesión afectó o no a sus posibilidades para alzarse con el título mundial, la revelación más explosiva es el hecho de que Webber ocultara esa información a su propia escudería, Red Bull Racing.

El jefe del equipo, Christian Horner, reaccionó con frustración y decepción, disparando nuevas especulaciones que apuntan a que el piloto de 34 años podría no retornar a su cockpit la próxima temporada.

"¡Un poco de información puede ser una cosa peligrosa!", subrayó Webber, en referencia al explosivo párrafo de su nuevo libro oficial, 'Up front, a Season to remember'.

"Creo que debería ser una semana bastante más tranquila en lo informativo", indicó el asutraliano.

Webber insiste en que solo el médico de la FIA, Gary Harstein, y su entrenador, Roger Cleary, conocían su lesión porque "tenía mucha confianza en que no afectaría a mi rendimiento en el coche".

"No me causó un problema, así que no había necesidad de hablar sobre ello a nadie", señaló el ex de Williams, Jaguar y Minardi, explicando que recibió inyecciones para aliviar el dolor sólo como "una simple precaución".

"Nunca me he perdido un Gran Premio, pero por supuesto si no pudiera pilotar el coche de forma segura y al límite se lo habría hecho saber al equipo", insistió.

Webber también rechazó las informaciones que aseguran que una intervención en su hombro lesionado fue la razón por la que no participó en los recientes test de Pirelli en Abu Dhabi.

"No puedo imaginar de dónde vienen esas historias", lamentó. "Nunca fui requerido para realizar esos test".
Redaccion - Dani Pérez Corona - Infomotor Network, SL