tres almas suben al cielo y San Pedro, que está en la puerta, les dice:

- Si no es por no entrar, pero tenemos unas plazas asignadas para cada día, y como solo queda un hueco en las plazas de hoy tendre que sortearlo, les parecerá una tonteria esperar un día, pero hace mucho frio fuera del "cielo"

Las 3 almas se miran entre sí con cara extrañada y dice una:

- Bueno, ¿y qué hacemos?

San Pedro les contesta:

- Yo lo que hago en estos casos es que cada alma me cuente cómo ha
muerto y la que haya muerto de la forma más increíble entra.

Va la primera alma y le cuenta:

- Yo hacía tiempo que sospechaba que mi mujer me ponía los cuernos, y un
día decidí llegar antes del trabajo para pillarle "in fraganti". Incluso
decidí subir los 5 pisos andando para que no me oyeran llegar. Cual fue
mi sorpresa que me encontré a mi mujer en pelota picada tumbada en la
alfombra, y la muy perra me dice que estaba haciendo gimnasia desnuda.
Me empiezo a cabrear y a buscar al hijo de puta que se la estaba
tirando. En esto que veo al hijo puta colgado en la cornisa. Entonces cogí un bate de
béisbol y le empecé a dar de hostias hasta que se soltó y cayó, pero el
hijo puta tuvo tanta suerte que cayó encima de un toldo y rebotó a unos
arbustos y se salvó. Yo desesperado cogí la nevera y se la tiré, con tan
mala suerte que se me enredó en el pie el cable y caí detrás de la nevera.

San Pedro flipado le hace salir y hace pasar a la siguiente alma:

- Yo era un limpiacristales (con futuro) y un día que estaba limpiando
los cristales de un piso 6, se me rompe una cuerda del andamio y caí,
pero conseguí cogerme a la cornisa del piso de abajo. En esto que
me sale un energúmeno con los ojos rojos de ira y me empieza a dar de hostias
con un bate y a insultarme hasta que caí. Menos mal que había un toldo
que me hizo rebotar a unos arbustos. Cuando abro los ojos me veo como
una nevera cae sobre mí con el energúmeno cayendo detras de ella.

San Pedro ya descojonado le dice a la siguiente alma que pasara y que ya
podía ser cojonuda su muerte que lo tenía difícil para entrar.

El alma le dice:

- Pues que me estaba tirando a la mujer de un amigo cuando aparece éste
y no se me ocurre nada mejor que esconderme que la nevera...