Lotus-Renault revoluciona con su invento
No era broma: el Lotus-Renault R-31 es agresivo y revolucionario. Lo dijo Gerard López antes de la presentación de su monoplaza; e iba en serio. La primera prueba: quienes buscaron los escapes en la presentación en Valencia lo hicieron en el lugar equivocado. No están detrás, sino delante del monoplaza negro y oro.
¿A quién se le ocurriría dar salida a los gases en semejante lugar? "Siempre es un riesgo", advierte contenido el patrón del equipo, Eric Boullier a Autosport. "Estoy contento porque tenemos algunos diseños creativos en el coche. Claramente apoyamos a nuestro equipo, y definitivamente apoyamos a nuestros técnicos, porque queremos ser rápidos y estar delante".
Aún se desconoce la intención de situar el escape en la parte frontal de los pontones del R-31. Pero está claro que en Lotus-Renault no son tan comedidos como Adrian Newey, cuya filosofía (Ser ‘evolucionario’, no revolucionario) les sabe a poco.
Lotus-Renault ha roto moldes para, al parecer, expulsar los gases lo más lejos posible del suelo, sin que se sepa exactamente aún el motivo concreto. Quizá se consiga que el difusor trasero tipo 'soplador' tenga más espacio y, por lo tanto, ejerza más efecto en el agarre del monoplaza. Esas son, al menos, las primeras teorías en esta pretemporada que acaba de arrancar en el circuito español de Ricardo Tormo.
Sobrecalentamiento, dificultad para controlar el flujo de aire de los expulsores, averías inesperadas… Las posibles complicaciones pueden ser abundantes, pero en Renault están confiados en que los beneficios merecerán la pena. "Esto tarda su tiempo", tranquiliza Boullier, sobre todo después rodar sólo veintiocho vueltas y acabar a dos segundos y medio del mejor tiempo de Sebastian Vettel, en los primeros entrenamientos del año, debido a problemas de fiabilidad. "Hay que ser creativo. Hay que encontrar maneras diferentes de crear apoyo aerodinámico o puntos de rendimiento. Hemos seguido este camino porque creíamos, a principios de 2010, que podíamos encontrar más beneficios de esta manera".
Sólo cuando se inicie el mundial comprobaremos de verdad si merece la pena ser revolucionario o “evolucionario".
Por Héctor Campos