El asturiano habla sobre el programa de pruebas de Ferrari en Jerez

Fernando Alonso se ha presentado cansado ante la prensa, después de una maratoniana sesión de trabajo en la que ha dado casi 120 vueltas al Circuito de Jerez, pero ha respondido a un puñado de preguntas que han servido para aclarar bastantes aspectos de estos tests, especialmente sobre su programa de trabajo.

Respecto a si las pruebas tan intensas que han realizado en estos dos días les servirán para Bahréin, donde las temperaturas serán muy diferentes, así como los neumáticos que suministrará Pirelli, el asturiano ha dicho: "No. No creo que sirvan de nada. Esto solamente son pruebas, como siempre decimos. Es difícil evaluar los tiempos o saber de qué sirven estas pruebas. Nosotros hemos intentado conocer los neumáticos un poquito mejor, hacer tandas cortas con ellos, con todos los tipos, tandas largas con todos los tipos también e intentar obtener información. Es igual que ahora, que cayeron cuatro gotas e intentamos poner unos intermedios y ver cómo iban. Por tanto, son días de muchas pruebas, de recoger mucha información, pero sabemos que cuando lleguemos a Bahréin va a haber otra temperatura de pista, va a haber otras condiciones y habrá que, seguramente, re-probar todo con las condiciones de carrera".

En cuanto a qué es lo mejor del F150th Italia y qué es lo peor del mismo, el asturiano ha sido bastante evasivo y ha señalado: "Lo mejor es que hemos dado muchas vueltas y, lo peor, que no hemos dado más".

Preguntado acerca de cómo se emplea el ala móvil en el coche y en la pista, así como es su configuración respecto de esto y del KERS, Alonso ha respondido: “De momento, lo único que hay oficial son 600 metros, al final de la recta principal en Bahréin. Luego, se irá viendo circuito a circuito. Nosotros los estamos probando aquí y en Barcelona y también en Bahréin en los entrenamientos para ver la opinión nuestra, la de los equipos y si eso va a ser mucho o poco, si necesitamos más o menos. Por tanto, creo que esa norma es todavía un poco flexible hasta que no se decida al 100%. En cuanto a la configuración del volante, la teníamos ya pensada desde septiembre u octubre del año pasado, que hubo ya que diseñar el volante de este año. Tenemos un botón para el KERS y otro para el ala móvil y lo accionas con el dedo y lo mantienes pulsado el tiempo que sea necesario. Por tanto, un poquito más de trabajo, pero ya está saliendo de forma más automática. Casi no piensas en ello”.

Por lo que se refiere a la comparación con otros equipos, Alonso ha sido tajante: “No me he fijado en cómo han ido, o en las tandas que han hecho. Son tests. Nadie sabe lo que hacen los demás. Supongo, o quiero entender, que Red Bull, Mclaren, Renault y Ferrari van a estar muy cerquita unos de otros y van a luchar por victorias este año. Me sorprendería que cualquier otro equipo ganase carreras este año. Y Red Bull, partiendo de la base de que tenían una ventaja de medio segundo en Abu Dhabi al final del 2010, en teoría, en Bahréin tendrían que salir con ventaja. Ellos seguirán siendo la referencia a día de hoy”.

Sobre los nuevos neumáticos, así como la nueva normativa en torno a las órdenes de equipo, el asturiano ha indicado: “Los neumáticos son uno de los grandes cambios que hay este año. Son neumáticos que duran menos de lo que duraban el año pasado. Después de 15 ó 20 vueltas, prácticamente, se les acaba la vida útil. Por tanto, va a cambiar la manera de correr este año. Va a haber más paradas en boxes. Va a haber diferentes estrategias. Ojalá que favorezcan el espectáculo, pero sin duda que para los equipos y pilotos será un poquito más estresante. Y sobre las órdenes de equipo, tanto Felipe como yo haremos todo lo que Ferrari crea conveniente y lo que sea mejor para el equipo. En cualquier momento que yo pueda ayudar al equipo dejando pasar al compañero, o ayudándole en un entrenamiento, en una crono, en una carrera, lo haré”.

Sobre las sensaciones con el coche y las diferencias en cuanto a pilotaje con el año pasado ha explicado: “Las diferencias son difíciles de decir. Creo que los neumáticos cambian mucho el comportamiento del coche. Cuando cambiamos un muelle de la suspensión, o un alerón, o cualquier pieza en el coche, cambiamos dos décimas el tiempo por vuelta o tres. Cuando cambiamos de unos neumáticos a otros igual cambias dos segundos o tres. Por tanto, comparar una conducción o un coche con el del año pasado es prácticamente imposible. Pero, a día de hoy, es un coche que estamos intentando hacerlo fiable, controlando y llevando la temperatura, el cambio, el motor, agua… todo, hasta el límite, intentando dar muchas vueltas con el coche al límite para ver dónde puede fallar y reforzarlo para llegar a la primera carrera con un coche que sea una roca. A partir de ahí, cuando lleguen los últimos tests de Bahréin o llegue la última carrera veremos cuán competitivos somos”, ha sentenciado el bicampeón asturiano.

fuente:caranddriverthef1.com