La tensión aumenta en el país árabe debido a las protestas populares
Los peores presagios se han cumplido: la Federación de Automovilismo de Bahréin ha pedido la cancelación de la GP2, antesala de la Fórmula 1, que iba a disputar una prueba en el Sakhir International Circuit este fin de semana, según confirman directamente los responsables de esta categoría automovilística.

La noticia de última hora pone más en peligro la disputa de la primera carrera de la Fórmula 1 en 2011, que está prevista que se corra en el mismo circuito el próximo 11 de marzo.

Tal y como informamos ayer, la FIA está al corriente al minuto de las revueltas sociales iniciadas en Bahréin a raíz de la crisis política de Egipto, y asegura que lo más importante será la seguridad del público y de los equipos. Y aunque no se confirmó la cancelación de la carrera de Fórmula 1, Ecclestone está dispuesto a hacerlo si el peligro es excesivo.

Las revueltas callejeras de Bahréin (que ha declarado el estado de emergencia) se han tornado demasiado violentas, con enfrentamientos con la policía y varios muertos ya contabilizados. El ejército está actuando, en ocasiones con demasiada contundencia, como denuncia Amnistía Internacional sobre el desalojo de un campamento de manifestantes pacíficos en el centro de la capital, Manama.

El comunicado de la GP2 Asia Series es escueto, y principalmente se señala que la cancelación se llevó a cabo por petición de la Federación de Automovilismo de Bahréin. En sólo dos semanas, todo el tinglado de la Fórmula 1 debería viajar al reino de Bahréin para realizar pruebas de pretemporada. Pero las preocupaciones de Ecclestone y la FIA aumentan por momentos.

Se sabe que se ha prohibido la entrada de periodistas al reino, mientras que el acceso a Internet ha sido controlado y limitado este mismo jueves. A pesar de que la carrera de Fórmula 1 pudiera ser cancelada, quedará en un segundo plano ante los muertos y heridos que está dejando este conflicto.
Por Héctor Campos