Confiesa: "Nadie quiere sacar partido de esto"
Bernie Ecclestone ha anunciado que no va a cobrar al gobierno de Bahréin por la organización de la que iba a ser la cita inaugural de la temporada 2011 de la F1, evento que ha tenido que ser pospuesto debido al momento de agitación política y social que vive el país del golfo Pérsico.

En los últimos días se había mencionado la posibilidad de que, al ser el príncipe heredero del reino insular a quien en última instancia correspondió tomar la decisión de cancelar el Gran Premio, Bahréin tuviera que pagar la cuota de más de 40 millones de dólares por la organización del evento.

Sin embargo, The Times recoge unas declaraciones del jefe ejecutivo de la F1 sobre el asunto en las que manifiesta: "Nadie quiere sacar partido de esto. Quiero ser leal al rey porque está haciendo todo lo que puede para poner las cosas en orden con su gente. No necesita a gente como yo apuñalándole por la espalda".

Asimismo, Ecclestone trató de acallar las críticas que aseguraban que el magnate era tan despiadado que iba a cobrar la cuota a Bahréin aunque la carrera de 2011 no se celebrase.

"El pago que normalmente se realiza por el evento no va a realizarse", insistió. "No les voy a cobrar por una carrera que no van a tener. No estoy seguro de si las aseguradoras les cubren los ingresos, la venta de entradas, etc. Pero en este caso ha habido fuerza mayor, no hay más".

"Es similar a cuando ha habido un terremoto, ninguno lo podría haber previsto un mes antes", añadió Ecclestone, quien al mismo tiempo aclaró que la F1 "no tiene seguro para estos imprevistos".

"En caso de que sea reubicada, pagarán su cuota habitual", explicó el jefe de la F1, que, además, aprovechó para negar que Bahréin pague más por el privilegio que supone albergar la primera carrera.

"Nunca ha existido una cuota extra por acoger la primera carrera, ni tampoco la última", resaltó el británico.
Por Dani Pérez Corona