Debe recuperar la movilidad en la mano para poder pilotar en el futuro
Robert Kubica se siente "muy afortunado" a pesar de tener que recuperarse todavía de las heridas sufridas en el accidente del Rally de Ronde di Andora.

Su puesto en Renault ha sido reemplazado de momento por el alemán Nick Heidfeld para la temporada 2011 y existen dudas acerca de su posible regreso a tiempo para participar en alguno de los Grandes Premios.

"Todavía tiene metas que alcanzar y su viaje será largo", admite el jefe de la unidad de traumatología del hospital Santa Corona, Antonio Massone, según declaraciones recogidas en el periódico La Stampa.

"Durante todo un mes existe riesgo de infección. Después de que un hueso quede al descubierto más de 45 minutos, que fue lo que ocurrió, las bacterias atacan y necesitamos tratarlo con antibióticos", confiesa el doctor.

El médico ha calificado al polaco como un paciente "extraordinario", y el manager de Kubica, Daniele Morelli, añade que lo es "porque es piloto".

"Los médicos y psicoterapeutas son para él como los ingenieros en Renault; ajustar, modificar y corregir la máquina para obtener los mejores resultados", afirma Morelli.

La Stampa señala además que deberán pasar al menos tres meses hasta que se sepa con certeza si Kubica recupera la suficiente movilidad en la mano como para volver a pilotar en un futuro.

"Sé que no estoy en buena forma, pero me considero afortunado", declara Kubica.

"Me enfrento a un proceso duro y largo de rehabilitación, pero eso no me preocupa", añade el piloto.
Por Andrea Muñoz