Los guadarraíles del tramo son mejorables
El piloto polaco, Robert Kubica, no presentará ninguna denuncia contra los organizadores del Rallye di Andora, donde sufrió un grave accidente el pasado 6 de febrero, por el que todavía sigue ingresado en el hospital italiano de Santa Corona, según informó su mánager Daniel Morelli.

El mánager de Kubica aclara que la denuncia no prosperará si no aparecen nuevos datos acerca del incidente: "Sólo en el caso de que la investigación revelase responsabilidades objetivas sería oportuno pensar en una denuncia por el accidente de Robert, pero me parece que esta hipótesis está casi excluida y que la dinámica (del golpe) se ha aclarado. Sin embargo, esperaremos a las últimas pesquisas de la policía de tráfico".

Los guardarraíles del tramo en que se produjo el accidente no estaban colocados de la manera más adecuada para evitar daños mayores en caso de accidente y esto podría haber motivado una denuncia por parte de Kubica a los comisarios encargados de revisar la seguridad del recorrido.

Los bordes abruptos en los extremos de los guardarraíles provocan impactos de mayor violencia y propician que una parte del quitamiedos pueda introducirse en el vehículo en caso de accidente. Esto fue precisamente lo que le ocurrió al piloto polaco y que podría haberse evitado si los guardarraíles tuviesen forma de rampa tanto en el inicio como en el final de cada pieza.

Kubica ha tenido que someterse a tres operaciones, en la mano, el codo, el brazo y el pie, y tras unas semanas en la unidad de cuidados intensivos, empezará pronto su proceso de rehabilitación.

Mañana está previsto que el presidente de la Federación Internacional de Automovilismo, Jean Todt, visite a Kubica en el hospital italiano, según informa la publicación italiana Il Vostro Giornale.
Por Andrea Muñoz