Con tantas variables esta temporada, nadie sabe qué sucederá en los primeros GPs
El regreso de los neumáticos Pirelli a la Fórmula 1 está dando de qué hablar, y no precisamente por su buen rendimiento. Pilotos y escuderías se han quejado de la alta degradación de los compuestos y de las múltiples alteraciones que se verán en las carreras. A los comentarios de la pretemporada, Fernando Alonso ha añadido que el cambio a la marca italiana no beneficia a los grandes equipos.

A falta de los últimos entrenamientos y a pocas semanas de iniciarse el Mundial en Australia el 25 de marzo, los neumáticos Pirelli siguen siendo tema de debate tanto en el paddock como en los boxes. Los diferentes compuestos creados por la marca milanesa y, sobre todo, la alta degradación que sufren es el punto de crítica tanto de equipos y pilotos. Si los neumáticos se deterioran tan rápidamente, la estrategia de carrera deberá ser modificada.

"Habrá muchos pitstops, unos tres o cuatro por carrera y esto no es bueno para los equipos grandes. Variará la situación. Es como si en el fútbol hubiera un penalty cada media hora. Barcelona y Real Madrid no estarían contentos. Si esta situación es mejor para alguien, es para los equipos pequeños", aseguraba Fernando Alonso ayer en el evento del Banco Santander en Madrid.

Con el regreso de Pirelli y del KERS, y la llegada del alerón ajustable, el bicampeón del mundo no se atreve a dibujar las líneas generales de la temporada 2011. "En años anteriores podías tener una ligera idea. Pero con tantos elementos y variables a tener en cuenta es prácticamente imposible conocer que sucederá. Lo que sabemos es que nuestro coche es fiable y estamos contentos con ellos, pero no sé si es más rápido o más lento que los demás", señalaba Alonso.

Un periodista que asistió al acto también le preguntó qué equipos habían hecho el mayor progreso en relación al 2010. "Lotus Renault y Toro Rosso", contestó el español tras pensar unos segundos.
Por Cristina Díaz