El Real Madrid ya ha puesto en marcha su maquinaria para complacer nuevamente a José Mourinho y adelantar su próximo compromiso de Liga ante el Sporting al viernes, 1 de abril, y disponer así de un día más para preparar el de Champions ante el Tottenham, el martes 5 de abril. Ayer el club blanco hizo la petición oficial a la Liga de Fútbol Profesional, que tiene previsto fijar los horarios de la jornada 30 de Liga el próximo jueves. Pero la petición del Real Madrid debe contar con el visto bueno del Sporting. Sin su autorización, el cambio de fecha no es posible, ya que el Reglamento de la RFEF sólo autoriza a adelantar el partido de Liga al sábado a los equipos que estén en competición europea, sin necesidad del consentimiento del rival. Para desplazarlo a otro día, tiene que existir el acuerdo entre los clubs.

En Gijón no están por la labor de ayudar al Madrid. Los foros de aficionados eran ayer unánimes al pedir al club que se negara a jugar en viernes. Los motivos argumentados (al margen de la enemistad que propició Mourinho con sus ataques a Manolo Preciado) es el desplazamiento que preparan las peñas para acudir al Bernabéu el 2 de abril, sábado. 20 peñas sportinguistas han confirmado su presencia en Madrid con unos 2.000 aficionados.

Ayer, el presidente del Sporting, Manuel Vega Arango, negó que su club iba a dar todas las facilidades como se había apuntado desde Madrid. Muy al contrario manifestó que "no sé si han pedido adelantar el partido al viernes, pero si es así, lo veo muy complicado. Es un problema porque la afición es sagrada y son muchos los que piensan acudir al Bernabéu". Está claro que el Madrid no encontrará facilidades. En el mismo sentido se expresaban ayer varios jugadores. "Preferimos jugar el sábado, no sólo por nosotros sino por nuestros aficionados que ya han hecho sus reservas y creo que nuestra afición merece un respeto", sentenciaba Canella

fuente:elmundodeportivo