La degración es extrema cuando hay poca agua en la pista
Pirelli ha advertido a los pilotos que no mantengan los neumáticos de lluvia cuando la pista se vaya secando, y que los cambien por intermedios aunque eso suponga una detención más en boxes respecto a la estrategia de montar slicks directamente.

Ante la previsible irrupción de la lluvia como factor decisivo este fin de semana, el jefe del suministrador oficial de neumáticos, Paul Hembery, ha señalado que los pilotos deberían cambiar a intermedios en cuanto la pista se vaya secando, y que cualquier otra estrategia sería "un riesgo".

En este sentido, cabe recordar que con el anterior proveedor oficial de neumáticos, Bridgestone, los pilotos podían intentar que las gomas de mojado funcionasen cuando la pista comenzaba a secarse, y de este modo evitaban una parada extra antes de cambiar a neumáticos de seco.

"No creo que puedan pasar directamente de neumáticos de lluvia a slicks, porque las gomas de mojado son para mucha lluvia y no trabajan bien sobre pistas que se están secando, por lo que sufrirían 'blistering' (ampollas en la goma) muy rápido", manifestó Hembery en unas declaraciones recogidas por AP. "No queráis estar en una pista seca con los de lluvia", advirtie el jefe de Pirelli a los pilotos.

Es reseñable el hecho de que estos comentarios siguen al test privado que Pirelli llevó a cabo la semana pasada en Estambul, con el Toyota y Pedro de la Rosa al volante, en el que dos de los tres días de pruebas estuvieron pasados por agua.



COMPROMISO ENTRE VELOCIDAD Y DEGRADACIÓN
El análisis de los primeros datos obtenidos tras los entrenamientos del viernes revelan que las gomas blandas durarán unas ocho vueltas si son utilizadas en la calificación y, por tanto, para salir en carrera. Esta estrategia supondría tres paradas en boxes a los equipos que decidan optar por la ventaja de un segundo que proporciona el compuesto blando.

Sin embargo, los que elijan arrancar en carrera con los neumáticos duros, a los que se atribuye una resistencia de unas veinte vueltas, podrían ahorrarse una parada en boxes, lo que podría darles una buena ventaja sobre los que se decanten por las gomas blandas.

En declaraciones a Autosport, Paul Hembery insiste en que todo ello propiciará el espectáculo y la emoción: "Creo que veremos una media de tres paradas en boxes, y me sorprendería ver cuatro", declara, pero tampoco quiere avanzarse a los acontecimientos: "Aún es viernes, todavía tenemos un día entero y la carrera, así que las cosas pueden cambiar".

"Los neumáticos duros dan de 12 a 14 vueltas, aunque con alguna evolución para llegar a las 18 vueltas. Esto te acerca a una estrategia de tres paradas, pero también habrá quien lo intente con dos pitstops", opina.

La estrategia de pitstops que elijan los equipos en Sepang va a ser incluso más decisiva que en Melbourne. Los neumáticos blandos dan una ventaja de un segundo sobre los compuestos duros, pero no hay que perder de vista la enorme degradación que sufren las gomas en este trazado. Este panorama obliga a los equipos a elegir: ¿Sacrificarán una buena posición en la parrilla por una mayor duración de los neumáticos en carrera? Paul Hembery lo tiene claro: todos deberían calificar en blandos, excepto Red Bull.

"La diferencia entre el compuesto blando y el duro es de más de 1.2 segundos, lo que en realidad es bueno. Esto les lleva a tomar una decisión para la calificación, y deben tomarla ya", sentencia.

"Tal vez Red Bull pueda elegir una estrategia diferente, ya que tienen un coche muy veloz y ello les permite pensar de otra manera. Sin embargo, creo que todos los demás deberían disputar la calificación con el compuesto blando".
Por Dani Pérez Corona y África Rosaleny