La situación de la central nuclear de Fukushima (Japón) traspasa fronteras
Al llegar a China, las autoridades locales recibían al mundo de la Fórmula 1 con diversas adevertencias y consejos para pasar una estancia lo más segura y saludable posible. Tal y como han afirmado algunos periodistas, los equipos y medios de comunicación fueron advertidos de la radiación y el clembuterol, a tener en cuenta para que el desarrollo del Gran Premio transcurra con total normalidad.

Por Cristina Díaz

Los dos principales avisos recaían en la crisis nuclear en Japón y en el riesgo de que los pilotos puedan ingerir clembuterol ilegal. El empeoramiento de la situación en la central nuclear de Fukushima ha hecho que la radioactividad traspase fronteras y aunque todavía no ha sido detectada en Shanghái, sí lo ha sido en otras partes de China.

El segundo consejo se relaciona con el uso masivo del clembuterol en las granjas para hacer que los animales crezcan rápidamente a través del aumento de su masa muscular. En los seres humanos, si la ingesta de carne contaminada excede las dosis médicas habituales, puede afectar a los pulmones y al corazón. A parte de ser considerado dopaje en el mundo de la competición deportiva.

El Gran Circo se ha tomado las advertencias sobre la alimentación muy en serio. Las escuderías ya han confirmado que consumirán la propia carne que han traído y que el agua será siempre embotellada. Pequeñas medidas para que el fin de semana de Gran Premio transcurra con la máxima normalidad posible.

fuente:caranddriverthef1.com